Aftas: las molestas úlceras de la boca

Las aftas son una de las patologías más frecuentes de la boca. La palabra afta deriva del griego y hace referencia a una úlcera que quema. En este caso, aparece una pequeña pérdida de sustancia en zonas de la mucosa de la boca, con dolor agudo y en episodios que se repiten. Son heridas poco profundas y limpias, es decir, no presentan pus. Este problema llega a afectar a una de cada cinco personas a lo largo de su vida.

Por lo general, las aftas bucales son más habituales en preadolescentes o adultos jóvenes y tienden a disminuir su frecuencia con el paso de los años. Pueden presentar un carácter hereditario –la mitad de quienes las padecen son hijos de personas que también las han sufrido en algún momento–. A veces, guardan relación con determinadas alteraciones inmunológicas pero no con bacterias o virus.

Además, las aftas pueden ir unidas a episodios de estrés o al ciclo menstrual en las mujeres. También existe la posibilidad de que aparezcan aftas bucales durante el transcurso de algunas patologías digestivas como la colitis ulcerosa o la enfermedad de Crohn.

aftas boca canal salud imqSe trata de un tipo de lesiones que no se contagian y que, en ocasiones, también se relacionan con la ingesta de algunos alimentos como las nueces, el chocolate, la leche de vaca o el exceso de gluten. Asimismo, ciertas deficiencias nutricionales y hormonales como niveles bajos de vitamina B, ácido fólico o hierro guardan en cierto modo relación con su prevalencia.

Las aftas pueden aparecer de manera aislada o múltiple y presentar un mayor o menor tamaño. Las pequeñas (menores de medio centímetro) se llaman aftas menores y suelen durar aproximadamente una semana, curando sin dejar cicatriz. Surgen con mayor frecuencia en la mucosa del labio, también por dentro de los carrillos, de la lengua y, en general, en cualquier sitio de la mucosa oral.

Si se presentan con mayor tamaño (de medio a un centímetro) se definen como aftas mayores. Éstas son más profundas y destructivas, permanecen en la boca más tiempo (varias semanas) y al curar dejan secuelas en forma de cicatriz. Recalcar que en ambos casos tienden a repetirse.

Tratamiento de las aftas bucales

El tratamiento de las aftas no es específico. En la mayor parte de los casos se enfoca de cara a mejorar la sintomatología, espaciar los brotes y evitar su repetición. En algunas ocasiones, si las lesiones no incordian mucho sólo hay que esperar a que pase el brote, aproximadamente una semana.

Por el contrario, cuando se trata de úlceras dolorosas que provocan una sensación de quemazón muy desagradable, se suelen emplear pomadas o geles con algún componente anestésico y antiinflamatorio.

Si la aparición de aftas bucales se relaciona con alguna causa concreta habría que corregirla, por ejemplo, dejando de tomar algunos alimentos. En algunas de estas ocasiones, es conveniente aplicar un tratamiento antiséptico para evitar su sobreinfección y lograr que curen antes. Eso sí, se recomienda que sea el médico quien aconseje qué productos deben aplicarse.

Diferencias con los herpes bucales

Las aftas se deben diferenciar de las infecciones víricas para poder aplicar el tratamiento adecuado. Estas últimas se producen sobre todo por la acción de un virus llamado herpes con el que todos los afectados tienen un primer contacto –llamado primoinfección– que suele pasar desapercibido y que, por lo general, se presenta en la zona de los labios.

En algunas personas se repetirá de manera cíclica. Eventualmente, las recaídas pueden estar asociadas a periodos premenstruales, exposición al sol, fiebre alta, estrés y ser más frecuentes en enfermos inmunodeprimidos.

Debido a su tratamiento, es conveniente diferenciar ambas lesiones puesto que mientras las aftas requieren corticoides locales, los herpes se curan con antivirales. Un error tendría consecuencias importantes ya que el corticoide local puede agravar el herpes.

javier palacios imq dentalDr. Javier Palacios
Especialista en Odontología de IMQ

 

 

 

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