Análisis de sangre: entender los resultados

Cuando nos dan los resultados de un análisis de sangre lo primero que hacemos es mirar si hay asteriscos (*) y enseguida intentamos interpretarlos. De hecho, raro es el sobre de analíticas que llega cerrado al profesional sanitario que lo ha solicitado. No obstante, para la mayoría de nosotros, los resultados no son fáciles de interpretar e, incluso, pueden llevarnos a confusiones que nos alarman sin necesidad.

Cuando se realiza un análisis de sangre, junto al resultado obtenido, se adjuntan los valores considerados como normales para cada determinación. Cuando el resultado está fuera de este intervalo se marca con un asterisco. Su presencia no implica que exista algo patológico. El resultado tendrá que ser valorado por el médico teniendo en cuenta las características del paciente: edad, sexo, hábitos tóxicos, antecedentes personales y familiares así como los datos obtenidos de la historia clínica y exploración.

No es lo mismo una anemia en una mujer joven en edad fértil en la que la causa más frecuente suele ser la pérdida de hierro que se produce con la menstruación, o que se trate de un hombre de mediana edad, en cuyo caso puede deberse, entre otras causas, a una pérdida de origen digestivo que, probablemente, indicaría la necesidad de realización de otras pruebas diagnósticas.

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Motivos de solicitud de análisis de sangre

Los profesionales sanitarios suelen recomendar realizarse un análisis de sangre por uno de los siguientes tres motivos:

  • Llegar a un diagnóstico tras realizar una historia clínica completa y exploración del paciente.
  • Seguimiento y control evolutivo de enfermedades ya diagnosticadas o de los tratamientos instaurados: si son o no eficaces o si producen efectos secundarios.
  • A partir de determinadas edades y según unos protocolos consensuados, para detectar factores de riesgo que nos permitan prevenir el desarrollo de la enfermedad.

Determinaciones analíticas más frecuentes

Glóbulos rojos

Encargados a través de la Hb. (hemoglobina) de trasladar el oxígeno a todo el organismo. Cifras bajas indican la presencia de una anemia que puede tener múltiples causas (déficit de hierro, o de vitaminas como el ácido fólico y vitamina B12, sangrados ginecológicos, digestivos…) y su exceso o poliglobulia puede deberse, entre otras causas, al tabaquismo, enfermedades respiratorias crónicas, etc.

Leucocitos o glóbulos blancos

Se establece tanto su cifra total (recuento) como la de los distintos tipos (fórmula leucocitaria): neutrófilos, linfocitos, monocitos, eosinófilos. Son los responsables de la respuesta defensiva del organismo. Pueden estar elevados, entre otras causas, por la presencia de un proceso infeccioso, o disminuidos por algunos tratamientos farmacológicos.

Plaquetas

Intervienen en el proceso de coagulación.

Glucemia

Nivel de glucosa en sangre. Si está elevada, por encima de 126 mg/dl en más de dos determinaciones analíticas, nos indicará la existencia de diabetes y si se encuentra entre 110-126 se trataría de una glucemia basal alterada o prediabetes. En los pacientes diabéticos para valorar si la enfermedad está bien controlada se solicita trimestral o semestralmente la Hb Glicada que nos indica la media de los niveles de glucosa en sangre en los tres últimos meses.

Urea y creatinina

Dan información sobre el estado de la función renal. Su elevación puede indicar que el paciente esté deshidratado o la presencia de una insuficiencia renal que puede ser aguda o crónica. Esta última generalmente relacionada con la edad avanzada y con  enfermedades que, mal controladas, acaban afectando al funcionamiento renal, como son la hipertensión arterial, la diabetes, etc.

Transaminasas (GOT, GPT y GGT), fosfatasas alcalinas y bilirrubina

Son las determinaciones que se utilizan para valorar la función hepática. Una cifra elevada de transaminasas indica que existe una inflamación hepática que puede deberse a procesos infecciosos como las hepatitis víricas tanto agudas (cifras más elevadas) como crónicas, a la ingesta de alcohol o de determinados fármacos.

Niveles muy elevados de bilirrubina en sangre pueden producir un tinte amarillento de la piel que se denomina ictericia que se puede producir, entre otros motivos, cuando en algunos casos la existencia de piedras en la vesícula pueda impedir la excreción adecuada de la bilis.

Colesterol y triglicéridos

Su elevación constituye, junto con el tabaco, hipertensión y diabetes, uno de los principales factores predisponentes a sufrir enfermedades cardiovasculares (infarto, angina, ictus). Cuando el colesterol total está elevado, se suele solicitar el HDL y LDL colesterol. La relación entre estos parámetros junto con los antecedentes familiares y personales del paciente (edad, hábitos tóxicos, enfermedades) permitirá determinar su riesgo cardiovascular global, que será el que indicará la necesidad de tratamiento farmacológico.

Finalmente, añadir que será el médico quien deberá decidir cuándo solicitar un estudio analítico, y quien se encargará de realizar, teniendo en cuenta al paciente en su globalidad, la interpretación adecuada de los resultados, así como de la necesidad y periodicidad de controles posteriores.

Myriam Boyero_triglicéridos a rayaDra. Myriam Boyero
Especialista en Medicina General de IMQ

4 Comments

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  1. 1
    iñaki

    El mayor trauma de una analítica es el “pinchacito” en algunos pacientes puede dar origen a numerosas molestias, mareos, etc, Hay un Laboratorio de toda la vida en el centro de Bilbao, en Santuchu también tienen consulta. Les sobra experiencia pero asi todo -no te enteras- Yo que soy un aprensivo, debo de ir cada tres meses máximo por causas oncologicas y siempre les felicito.

  2. 3
    Estibalitz Garcia Ruiz

    La mejor enfermera que he conocido.
    Una persona muy familiar y cuando acudes a un médico ella es la típica médico que te entiende incluso os sentimientos.
    Gracias por todo Mirian.

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