Candidiasis: una infección vaginal cada vez más frecuente


La candidiasis afecta como mínimo a tres de cada cuatro mujeres en edad fértil.Las condiciones fisiológicas de la vagina y la vulva se alteran por distintos factores que originan la disminución de la inmunidad local y el cambio en el pH vaginal, lo que a su vez facilita la aparición de infecciones. La infección vaginal más común en Europa es la candidiasis o vulvovaginitis candidiásica, producida por diferentes especies de hongos, aunque el responsable en un 80% es el denominado cándida albicans.

Aunque en un principio, cuando se le diagnostica, a la paciente le puede sorprender, hay que saber que el 75% de las mujeres sufren un episodio antes de la menopausia y hasta el 50% tienen recaídas. Una minoría de estas últimas padecen más de cuatro infecciones al año, recibiendo entonces el nombre de candidiasis recurrente.

Señalar que su frecuencia ha ido incrementándose debido a cambios de hábitos de vida como:

  • aumento de los niveles de estrés,
  • uso de más antibióticos,
  • exceso de humedad,
  • productos de higiene no adecuados,
  • ropa más ajustada,
  • ingesta abusiva de azúcares,
  • mejoras en el diagnóstico.

Las etapas y situaciones fisiológicas en las que aumenta el pH vaginal y, por tanto, ayudan a que la cándida prolifere, son la prepubertad, la menstruación, el embarazo y el postparto, junto con la postmenopausia. Otros factores de riesgo son los medicamentos inmunosupresores para determinadas enfermedades, la diabetes mellitus y también la migración de hongos que se puede dar en ciertos casos de inmunosupresión local desde el aparato digestivo a la vagina a través del periné.

En este punto, mención aparte merecen los antibióticos, cuyo consumo disminuye la concentración de lactobacillus. Estos últimos forman parte de la flora que acondiciona el pH ideal para evitar que los hongos se adhieran a la vagina.

Diagnóstico y tratamiento de la candidiasis

Los síntomas de esta infección son locales, con la aparición de un flujo blanquecino grumoso, picor vulvar y vaginal intenso, junto con dolor en las relaciones sexuales. Ya en la exploración, los facultativos pueden ver irritación intensa en la zona, dicho flujo e incluso lesiones por rascado.

El tratamiento será habitualmente tópico (por su menor tasa de efectos adversos) mediante antifúngicos en forma de óvulos vaginales y cremas externas, con una eficacia similar a la vía oral. En candidiasis más severas se complementa con fármacos orales.

Para finalizar, señalar que es importante tratar a la pareja aunque no tenga síntomas ya que de lo contrario pasa a ser portador asintomático.

candidiasis doctora

 

Dra. Carolina Sanuy Aguilar
Especialista en Ginecología de IMQ

Categorias

+ No hay comentarios

Añadir uno