Carillas dentales: qué son y cuándo son necesarias

Las carillas dentales son un tratamiento estético cuya finalidad es corregir defectos y mejorar el aspecto de los dientes de manera definitiva. Son recubrimientos fijos colocados en la superficie del diente.

Las indicaciones para el uso de carillas dentales son las siguientes:

Diastemas (espacios entre dientes)

Los diastemas o espacios entre dientes pueden ser causados por maloclusiones, diferencias de tamaño de los dientes o enfermedad periodontal.

Los diastemas por maloclusiones pueden ser corregidos por tratamiento ortodóncico o por carillas. La rehabilitación de casos de diastemas mediante carillas de porcelana en grupos anterosuperiores se considera una solución muy conservadora en aquellos casos que la ortodoncia no esté indicada.

En cuanto a los diastemas por diferencias de tamaño suele producirse porque los dientes incisivos laterales son más pequeños y los centrales se separan hacia ellos, generando espacio entre los dientes. Para este tipo de diastema la indicación principal son las carillas.

Finalmente, los diastemas por causa periodontal son producidos por pérdida de hueso y por consecuente encía, dejando espacio entre los dientes. Para su rehabilitación, debería realizarse primero el tratamiento periodontal oportuno para, más tarde, terminar nuestra rehabilitación estética con la colocación de carillas.

Cambios de color

  • Causados por medicamentos

En los años 50, el uso de las tetraciclinas estaba extendido. A finales de esta década se descubrieron las lesiones que se producían en la estructura dentaria, generando grandes decoloraciones. Debido a que es una causa estructural, el blanqueamiento no mejora del todo el aspecto de estos dientes, por lo que el uso de carillas es una buena solución, realizando previamente el blanqueamiento.

  • Causados por traumatismos

En algunos traumatismos se puede producir una hemorragia interna provocando a lo largo del tiempo una tinción dentaria importante. Además de un blanqueamiento interno podría ser necesario el uso de carillas para obtener el resultado óptimo.

Fracturas coronarias (leves)

Las fracturas leves se pueden reconstruir con carillas de composite, en cambio en casos de fracturas de un tamaño más extenso está más indicado una combinación de carillas de composite con carillas cerámicas.

Dientes conoides

Los dientes con tamaños más pequeños pueden resultar estéticamente menos agradables. En cuanto a los dientes conoides es una situación muy favorable para las carillas de cerámica ya que la preparación es prácticamente nula y la agresión al tejido dentario mínima.

Malposiciones moderadas

Cuando se presentan malposiciones, la primera opción de tratamiento es la ortodoncia. En el caso de grandes malposiciones es la única opción.

En el caso de las leves, la otra alternativa es el uso de carillas dentales.

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Qué materiales se utilizan en las carillas dentales

En la visita al dentista, se determinará el material a utilizar:

Carillas de composite

Las carillas dentales de composite se colocan directamente sobre el diente. El composite es una resina estética, similar a la utilizada en los empastes.

Las principales ventajas de las carillas de composite son la rapidez y su fácil colocación. Son más respetuosas con el diente ya que no es necesario tallarlo tanto como para cerámicas y están principalmente indicadas para corregir problemas de carácter leve.

Además, son las más económicas, pero presentan limitaciones como, cambios de color, quedarse sin brillo o romperse, por lo que requerirían visitas al dentista para su mantenimiento.

Carillas de cerámica

Las carillas de cerámica requieren más de una sesión en la consulta dental. Se mandan a realizar a un laboratorio dental. Las principales ventajas son que tiene una alta duración, preservando el brillo y el color durante mucho tiempo; y que el resultado estético es mayor.

Este tipo de carillas están recomendadas para los casos más graves de decoloración, fracturas, astillado, dientes mal colocados, desiguales, falta de espacio y diastemas. Son más difíciles de reparar y requieren un tallado del diente antes de colocarlas.

Es difícil estimar la duración de las carillas de cerámica, porque eso depende de los hábitos de vida de cada paciente, pero, en general, se sitúa entre los 15 y 20 años. Las de composite tienen una durabilidad bastante inferior, siendo esta de entre 5 y 10 años.

Método de colocación de las carillas dentales

En primer lugar, lo más adecuado es realizar una consulta con el dentista para valorar la necesidad de carillas y, así, poder determinar qué tipo de carillas serían las más adecuadas.

En el caso de que se decida que las de composite son las más adecuadas para el o la paciente, en la cita se procedería a preparar el diente como para realizar un empaste. Ese mismo día las carillas estarían colocadas. Posteriormente serán necesarias citas de mantenimiento.

Si las carillas de cerámica son las elegidas, en la primera cita se tomarían unas medidas para realizar un encerado y determinar la forma que se quiere.  Ese encerado también servirá para tener preparado el provisional protegiendo la preparación de los dientes, quedando cubiertos. En la segunda cita, se tallarían los dientes implicados y se tomarían unas medidas para mandar al laboratorio. Después se colocarían los provisionales. En la siguiente cita, se colocarían las carillas si la forma, el color y el ajuste fueran los adecuados.

Nerea Fika
Especialista en Odontología de la Clínica Dental IMQ Areeta

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