CrossFit, ¿necesitas este tipo de entrenamiento?

Actualmente, el CrossFit es una de las sensaciones en cuanto a entrenamientos deportivos se refiere. España se ha colocado como el tercer país de Europa con mayor número de instructores en esta completa disciplina que, basada en la intensidad de sus movimientos, busca potenciar fuerza, flexibilidad, resistencia o, incluso, velocidad. Si te estás planteando lanzarte a la práctica de este método, a lo largo del siguiente artículo trataremos de ayudarte contándote sus orígenes, rutinas y beneficios, entre otros detalles.

Orígenes del CrossFit

El primer gimnasio, o box, como suele llamarse a los espacios en los que se practica CrossFit, abrió sus puertas en 1995 en la ciudad californiana de Santa Cruz. Años antes, Greg Glassman comenzó a desarrollar este método como una forma eficaz de entrenar a policías, bomberos y militares, profesiones para las que se requieren altas capacidades físicas.

El CrossFit se basa en la realización de movimientos funcionales a alta intensidad. Sus sesiones, también llamadas WOK (Work of the day), suelen durar en torno a 60 minutos y en ellas se despliega un entrenamiento variado que pretende potenciar tanto la fuerza muscular, como la resistencia cardiorrespiratoria. Es por ello que encontraremos ejercicios como sentadillas, press banca, levantamiento de pesas, carrera o remo, entre otros.

¿Pensando en empezar?

En un primer momento el crossfit puede parecer una disciplina bastante dura, y más después de conocer sus orígenes, pero no te alarmes. Dado que el CrossFit es un método de entrenamiento gradual, cualquier persona puede comenzar a practicarlo con seguridad y eficacia, independientemente de su condición física. Con el apoyo de un buen coach podremos arrancar desde un nivel de intensidad moderado que irá en aumento a medida que nos familiaricemos y avancemos en su metodología.

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Con el tiempo descubriremos que son muchos los beneficios derivados de esta práctica. Un estudio[1] realizado a personas habituales al método apuntó, tras recopilar los resultados de 10 semanas entrenamiento, con cinco días semanales, que el CrossFit producía una mejora de la capacidad aeróbica y aumento de la resistencia, una disminución del peso corporal, un incremento de la masa magra de los participantes, así como un Índice de Masa Corporal más saludable, además de aspectos derivados de la simple práctica deportiva, como la reducción del estrés.

Generar una comunidad

Más allá de sus beneficios físicos, el CrossFit ha asentado una serie de estímulos motivacionales a su alrededor. A pesar de que en sus comienzos fue ideado para un tipo de ejercicio individual, con el paso de los años se ha consolidado como uno de los entrenamientos en grupo más atractivos del momento.

Muchas de las personas que prueban este método se convierten en habituales y destacan el sentimiento de comunidad que se genera como una de las facetas más interesantes para seguir practicando CrossFit. Este aspecto es una de las principales claves de su éxito y auge, lo que justifica que, en España, existan en la actualidad 476 boxes y 94.800 crossfiteros, casi 20.000 más que el año pasado.

Riesgos y precauciones

Como ya hemos visto previamente, el CrossFit es una disciplina apta para todo el mundo, sin embargo, hemos de prestar atención para prevenir riesgos y reducir al máximo la posibilidad de padecer lesiones u otras consecuencias negativas derivadas de su práctica.

Como en toda actividad deportiva existe un riesgo de lesión. En este caso, el porcentaje anual de personas que practican CrossFit y se lesionan es menor al 20%, según un estudio[2] para la Universidad de Texas en Austin. La misma investigación asegura que las lesiones en el CrossFit se reducen a medida que las personas avanzan en su práctica, suelen ser más habituales entre los hombres y se ubican con mayor regularidad en zonas como los hombros, la espalda baja y las rodillas. Además, las personas que hayan sufrido lesiones previas a lo largo de su vida tienen un porcentaje de lesión tres veces superior.

Por lo tanto, antes de aventurarnos a la práctica de este método, convendría consultar con profesionales de la medicina, más si cabe, si a lo largo de nuestra vida hemos sufrido alguna lesión, previniendo así nuevos daños. Por otro lado, también es importante que nos aseguremos de poner nuestro entrenamiento en manos de profesionales que nos ayuden a conocer y practicar esta disciplina de una forma eficaz y segura.

En definitiva, si estás buscando nuevas experiencias deportivas, el CrossFit puede ser una opción idónea por la transversalidad de sus beneficios, la variedad de sus rutinas y el carácter comunitario del mismo, el cual nos aportará esas interacciones sociales tan importantes para a desconectar del día a día.

Dra. María Sagasti - Medicina Deportiva IMQ AmáricaDra. María Sagasti

Especialista en Medicina Deportiva del centro médico IMQ Avenida

 

 

[1] Smith, M. M., Sommer, A. J., Starkoff, B. E., & Devor, S. T. (2013). Crossfit-Based High-Intensity Power Training Improves Maximal Aerobic Fitness and Body Composition [RETRACTED]. Journal of Strength and Conditioning Research, 27(11), 3159–3172. doi:10.1519/jsc.0b013e318289e59f

[2] Meyer, J., Morrison, J., & Zuniga, J. (2017). The Benefits and Risks of CrossFit: A Systematic Review. Workplace Health & Safety, 65(12), 612–618. doi:10.1177/2165079916685568

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