Denervación renal: una solución a la hipertensión resistente

La hipertensión arterial (HTA) constituye uno de los problemas de salud más importantes ya que afecta a alrededor de una de cada cuatro personas. Para luchar contra esta alarmante cifra existe una amplia gama de medicamentos antihipertensivos, así como el cambio de ciertos hábitos: restricción de sal, pérdida de peso, abstención de tabaco y limitación del consumo de alcohol.

No obstante, en algunos casos no es suficiente. De ahí que desde hace algunos años se haya comenzado a utilizar una nueva técnica llamada denervación de las arterias renales con radiofrecuencia, gracias a la cual se limita la actividad excesiva de estos nervios del riñón para rebajar los niveles tensionales. Se trata de un procedimiento eficaz, sencillo, con buenos resultados a largo plazo y escasas complicaciones. En realidad, es la actualización de una técnica quirúrgica desproporcionadamente agresiva ensayada antiguamente y que fue abandonada a pesar de su eficacia por sus graves efectos colaterales.

hipertensión

Con los nuevos avances médicos, ya no resulta en absoluto complicada: a través de una arteria femoral se accede a las arterias renales derecha e izquierda. Una vez en su interior y gracias a unos catéteres especiales se aplica radiofrecuencia en toda la circunferencia de la arteria para interrumpir los nervios simpáticos renales, que viajan por el exterior del vaso.

Para entenderlo mejor, podría decirse que se queman los nervios renales desde el interior de la arteria. A pesar de esta facilidad técnica, el procedimiento está contraindicado para algunos casos. Unos se derivan de la propia anatomía de la arteria renal como el diámetro menor de 4 mm, obstrucción o contracción de estos vasos, y, por otro lado, tampoco es adecuada en personas que sufran insuficiencia renal, diabetes mellitus tipo I, síndromes coronarios agudos o ictus en los meses previos.

Además, hay que tener en cuenta que esta novedosa técnica, que se práctica en la clínica IMQ Zorrotzaurre , está indicada únicamente en los casos de hipertensión resistente, es decir, cuando el paciente no responde a los tratamientos convencionales o lo hacen de manera esporádica.

Seguro salud - Activa

Alta eficacia contra la hipertensión arterial

Tras la intervención, el paciente pasará habitualmente una noche ingresado en el centro hospitalario, fundamentalmente para prevenir complicaciones, aunque son poco frecuentes, alrededor de un 3%, por lo general disecciones o estenosis de la arteria renal, resueltos sin secuelas en la mayoría de los casos.

En cuanto a la eficacia, en el primer mes tras el procedimiento se suele dar una reducción de 20 mm Hg en la tensión sistólica (la alta) y de 10 mm Hg en la diastólica (la baja). A los dos años de seguimiento, la eficacia no sólo se mantiene sino que mejora, con reducciones de 30 y 15 mm Hg (puede bajar de una tensión de 140 a 110).

Cabe señalar que el objetivo del tratamiento es mejorar el control de la tensión arterial, y en ningún caso que el paciente deje la medicación antihipertensiva o las medidas dietéticas.

Control de la tensión: la mejor prevención

hipertensión

La presión arterial elevada constituye un problema sanitario de enorme magnitud como consecuencia de su elevada prevalencia, que aumenta además con la edad (afecta a un 40% de la población de edad media y a dos tercios de los mayores de 65 años). En la mayoría de los casos (90-95%) su causa es desconocida, motivo por el que se identifica como esencial o idiopática.

En el resto de los casos, es secundaria a otras enfermedades (renales, tumorales…) y el tratamiento adecuado de estas patologías puede eliminarla.

Al no conocer la causa del trastorno, tampoco existe un método preventivo eficaz. En cualquier caso, una serie de medidas pueden eliminar (en casos leves) o retrasar la necesidad de un tratamiento farmacológico. Las más importantes son la restricción de sal a 4-6 g/día, evitar el sedentarismo con ejercicio físico y seguir una dieta equilibrada. No obstante, en la mayoría de los casos la tensión alta es asintomática, motivo por el que hay que controlarla periódicamente.

Dr. Roberto Sáez
Especialista en Cardiología del centro médico IMQ Colón

+ No hay comentarios

Añadir uno