Dermografismo: piel hipersensible

El dermografismo es un tipo de urticaria, denominada facticia, que está inducido por estímulos físicos. En este caso, la aparición de ronchas o habones en la piel se produce a consecuencia de la presión moderada que se ejerce sobre la misma. De ahí viene su nombre, ya que al hacer un dibujo o escribir una letra con un objeto romo aparecen en unos minutos las lesiones habonosas.

En este sentido, cabe diferenciar dentro del dermografismo la existencia de una forma inmediata, en la que las ronchas se manifiestan pocos minutos después del estímulo, y una segunda, conocida como diferida, en la que los habones surgen unos 30 minutos más tarde. Entre ambas, la primera es mucho más frecuente.

Esta patología es bastante común en nuestro entorno. De hecho, hasta un 5% de la población padece dermografismo. Además, probablemente esté infradiagnosticada en aquellos casos que cursan sin picor ni otros síntomas, ya que se considera que podría tratarse de una respuesta fisiológica exagerada a cierta presión, aunque no se acude a consulta por ser esta esporádica.

Síntomas del dermografismo

Frente a estos casos más leves, también existen manifestaciones sintomáticas que conllevan mucho picor. Éste suele ser el síntoma inicial, pero después, como consecuencia del rascado, surgen ronchas con trayectos lineales que representan los trazos que el paciente se ha hecho al frotarse.

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Las lesiones suelen curarse en unas dos horas. Cabe añadir que el dermografismo presenta una evolución crónica que deriva en brotes y tiende a desaparecer espontáneamente en un periodo que oscila entre 5 y 7 años.

Tratamiento del dermografismo

En cuanto al perfil de la persona que puede sufrir esta patología cutánea, es más habitual en adultos jóvenes y no se asocia a enfermedades de otros órganos, ni atopia, ni alergia alimentaria o trastornos autoinmunes. El diagnóstico está basado en la realización de una adecuada historia clínica y una serie de presiones controladas sobre la piel para comprobar la aparición o no de habones.

Si el paciente sufre muchos picores y necesita tratamiento, el más indicado es la administración de fármacos antihistamínicos. En este sentido, si los síntomas son muy intensos, es preferible que tome la medicación a diario durante una temporada larga y no solo cuando sienta las molestias.

Además, las personas afectadas por este tipo de urticaria pueden prevenir su aparición evitando la utilización de prendas que ejerzan mucha presión sobre la piel, como cinturones,
sujetadores de tirantes, calcetines…, así como el uso de bolsos y mochilas.

Ana Sánchez Díez dermatóloga IMQ

Dra. Ana Sánchez Díez

Especialista en Dermatología de IMQ Zorrotzaurre

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