Enfermedades respiratorias: toses delatoras

Las enfermedades respiratorias tienen una incidencia importante en la vida de una persona, pudiendo ir desde las más banales –gripe, catarro común o la bronquitis aguda– hasta las más graves como son el asma, las neumonías, el cáncer y la EPOC (Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica). Estas patologías afectan a todas las edades, desde la infancia hasta la tercer edad, pero tiene una mayor importancia y gravedad en las personas de más edad. En este sentido, hay que destacar que las personas mayores, por lo general, no sólo padecen una enfermedad, sino que suelen coexistir varias a la vez que pueden agravar las consecuencias.

Para valorar las causas de estas enfermedades respiratorias hay que tener en cuenta la cantidad de aire que entra en nuestros pulmones cada minuto de nuestra vida (respiramos 20.000 veces al día) y la posibilidad de que dicho aire esté más o menos contaminado por sustancias nocivas para la salud. También hay que saber que el mayor contaminante para los pulmones es el tabaco y después el aire que se respira en ciertos trabajos (cargado de polvo y humos). Sin olvidar, el ambiente contaminado de nuestras ciudades, con la polución producida por los automóviles y calefacciones, debido a la emisión de CO2.

En esta época las enfermedades respiratorias más comunes son el catarro común, el resfriado y la gripe estacional. Antes se pensaba que la gripe se propagaba sobre todo por las aglomeraciones de personas en lugares cerrados que se contagiaban unas a otras, pero hoy se sabe que tiene su incidencia fundamentalmente en invierno cuando el ambiente es frío (5 o menos grados) y no hay humedad. Además todas estas circunstancias favorecen que en las personas con enfermedades crónicas se reagudicen sus patologías por procesos virales o infecciosos, con lo que el invierno, en nuestro entorno, es una época mala para las enfermedades respiratorias.

Adiós al tabaco

La mejor manera de prevenir las enfermedades respiratorias es no fumar, ya que los pulmones estarán así limpios para responder a las agresiones externas del entorno. Asimismo, es conveniente vacunarse contra la gripe y contra el pneumoco (cada 5 años). Durante los días de frío, los vellitos de la nariz, que se encargan de detener los microbios, se paralizan, permitiendo la fácil entrada a los órganos respiratorios, por lo que conviene o bien respirar por la nariz, cuya misión es calentar el aire que llega a los pulmones, o ponerse bufandas o tapabocas para salir a la calle.

La tos, primer síntoma de las enfermedades respiratorias

En cuanto al síntoma más precoz de las enfermedades respiratorias es, sin duda, la tos. Por lo tanto, si se tose hay que acudir al médico para que pueda valorar la causa. Otros síntomas pueden ser el dolor torácico, la expectoración, y la disnea o dificultad para respirar. Tal y como recuerdan los especialistas, los tratamientos actuales para las enfermedades respiratorias son muy eficaces y, además, se siguen investigando algunos nuevos. Los aerosoles, medicamentos que se prescriben para muchas enfermedades respiratorias, son efectivos porque van al foco donde tienen que actuar (los bronquios o los pulmones), no pasan por el estómago y se necesitan pocas dosis, por lo que tiene menos efectos secundarios.

Atención a pulmones y asma

enfermedades respiratoriasEntre las enfermedades respiratorias más prevalentes, destacan la EPOC y el asma. Esta última se da con más frecuencia en los países ricos –según la teoría de la higiene, cuantos más cuidados se da a los menores, menos preparados están estos para luchar contra las enfermedades–, pero tiene consecuencias más graves en los menos ricos.

La EPOC, por su parte, es una patología con numerosos pacientes sin diagnosticar, lo que puede llevar a que progrese a un estadio irreversible. Ambas generan un gasto muy importante, tanto a nivel de ingresos hospitalarios como de tratamientos médicos ambulatorios. Por eso es imprescindible que los pacientes se corresponsabilicen con su enfermedad y sean consecuentes en cuanto a su modo de vida: es fundamental abandonar el tabaco y tomar bien la medicación.

Fumadores pasivos y alimentación

El tabaco es la causa fundamental de las enfermedades respiratorias. Además, cada día se da más importancia a los efectos del mismo sobre las personas no fumadoras (pasivas), sobre todo, en menores y mujeres embarazadas. Por otro lado, muchas enfermedades respiratorias se asocian con desnutrición, lo que empeora el pronóstico.

¿Hay un componente hereditario en las enfermedades respiratorias?

En la mayoría de las enfermedades siempre hay un componente hereditario para poderlas desarrollar. Esta relación es más directa en el asma o la fibrosis quística. Sin embargo, los especialistas destacan que también se detectan componentes hereditarios en la EPOC (Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica) o el cáncer.

Esencial la implicación del paciente

Como en todas las enfermedades, la implicación del paciente es un requisito fundamental para el mejor control de la patología. Para ello, debe cumplir las normas que le indique su médico, así como aquellas medidas higiénico-dietéticas que le recomienden, seguir el tratamiento prescrito y avisar al facultativo si algún fármaco no le sienta bien.

Valentín Achotegui Dr. Valentín Achotegui
Especialista en Medicina Interna y Neumología de IMQ

+ No hay comentarios

Añadir uno