La importancia de una buena higiene bucal en la infancia

Una buena higiene bucal en la infancia se inicia desde que el bebé nace. Aunque en los primeros meses de vida aún no le han salido los dientes, es recomendable limpiar con una gasa humedecida con agua potable o manzanilla las encías después de cada toma; también existe una especie de dedal para bebés que está diseñado para estimular la encía cuando comienza la salida de los dientes de leche y sirve a su vez para limpiar la encía después de cada toma.

Hasta que aparezca el primer diente, aproximadamente a los 6 meses, la gasa y el dedal, sobre todo nos ayudan a introducir el hábito del futuro cepillado. Así, a los 6 meses, nuestro bebé no lo considerará como algo extraño.

El cepillado de los dientes en la infancia

El cepillado debe ser realizado por padres y madres hasta que los peques sean capaces de hacerlo por sí solos, aproximadamente a los 6-7 años de edad. El cepillo es un juguete más.

Cuando cepillemos sus dientes lo haremos frente al espejo e inclinando su cabeza hacia atrás. Claro está que cuando cepillemos nuestros dientes lo haremos delante de ellos para que vean que es una práctica habitual en nuestra vida. Asimismo, según van saliendo los dientes iremos adaptando el cepillo en función de las necesidades del niño o niña.

IMQ DENTAL

Es aconsejable seguir un orden para limpiar todos los dientes sin olvidar ninguna parte de la boca. El cepillado debe durar al menos 2 minutos, y lo haremos después de cada las tres comidas principales del día.

Lo más importante es asegurarse que se realiza un buen arrastre del “biofilm” o “placa” que se queda adherida a los dientes después de cada comida. Por lo tanto, aunque en personas adultas siempre se aconseja un cepillo medio o blando, en la infancia uno muy blando podría no ser suficiente.

Una vez aparezcan los primeros dientes, la técnica del cepillado debe ser rápida y sencilla. Se aconseja tumbar al bebé en el sofá o en la cama y abordarle por detrás para controlar mejor sus movimientos de cabeza. Realizaremos movimientos rápidos y repetitivos horizontales. El cepillo debe abarcar un poco de encía, ya que justo en esa zona del diente es donde tiende a acumularse más placa. Es importante separar bien el moflete y labio.

Caries de lactancia o de biberón

A menudo no damos importancia a las caries en los bebés y los niños más pequeños, por el hecho de tratarse de dientes de leche. La caries rampante, también llamada caries de lactancia o de biberón, puede afectar a los más pequeños desde la aparición de los primeros dientes del bebé. Es muy agresiva y provoca una destrucción muy rápida del diente de leche. Es uno de los primeros problemas dentales de los peques y detectarla a tiempo nos ayuda a tratarla más fácilmente.

Hay muchos factores que pueden provocar la aparición de una caries. Algunas de las causas más frecuentes son:

• La exposición prolongada y frecuente de los dientes del niño o niña a bebidas que contienen azúcar (zumos, refrescos….)
• Dejar que el bebé/ niño se duerma con el biberón en la boca o lo utilice cuando está nervioso como chupete.
Mojar el chupete en productos dulces (miel, azúca…)
Transmisión vertical, se da cuando las bacterias que causan la caries son transmitidas de la madre al bebe a través de la saliva, besos en la boca, chupar su chupete para limpiarlo, chupar la cucharilla cuando le damos de comer…
• Si el bebé o niño pequeño no recibe una cantidad suficiente de flúor, puede tener un mayor riesgo de aparición de caries.

La buena noticia es que la caries se puede prevenir. Hay un nuevo lema de moda que dice “Levántale el labio “o en inglés “ Lift the lip “ para poder detectar en la boca de niños y niñas esas lesiones de mancha blancas indicativo de comienzos de caries. El diagnóstico de caries rampante o de biberón debe hacerlo siempre el o la odontopediatra.

Qué tipo de pasta dental tienen que utilizar los niños

Desde el primer diente a los 2 años la evidencia científica respalda que hay que usar una pasta de dientes de 1000 ppm de flúor. Por lo tanto se recomienda el cepillado 2 veces al día (aconsejamos mañana y noche) con el cepillo seco y manchando ligeramente (el cepillo=raspada).

Cuando el niño cumpla los 2 años podrá usar una pasta de dientes de 1450 ppm, y se le aumentará la cantidad de pasta a la de un grano de arroz seco. Padres y madres deben colocar la pasta de dientes y supervisar el cepillado.

En todos los casos, el cepillo debe estar seco. Existen varios tipos de pastas dentífricas en el mercado para uso infantil. Si no sabes cuál utilizar consúltalo con tu odontopediatra, quien podrá indicarte cuál es la más indicada para tu hijo o hija.

¿Deben usarse enjuagues bucales en la infancia?

Introducir el colutorio en el ritual de la higiene dental de niños y niñas aporta grandes beneficios a su salud bucal, ayudando a prevenir la aparición de caries y placa bacteriana. Es bueno adquirir ese hábito desde edades tempranas.

El uso del enjuague suele ser recomendable a partir de los 6 años ya que con esa edad niños y niñas están suficientemente preparados para no ingerirlo.

Debe enjuagarse la boca después del cepillado con 5-10 ml de colutorio durante 1 minuto aproximadamente. Una vez al día es suficiente y habrá que evitar comer o beber 30 minutos después del uso del enjuague.

Existen muchas marcas de colutorios infantiles en el mercado. El odontopediatra podrá indicarte la más adecuada para tu hijo o hija.

Uso del hilo dental en la infancia

Los pediatras no lo suelen aconsejar aunque los odontopediatras sí lo recomiendan cuando hay tendencia a sufrir caries. Ante cualquier duda, lo más adecuado es consultar directamente al odontopediatra, que dará la recomendación más adecuada en función del niño o niña.

El hilo dental debe empezar a utilizarse de forma autónoma a partir de los 8 o 10 años. Hasta entonces se empelará siempre bajo la supervisión de una persona adulta, ya que el hilo podría romperse al meterlo y quedarse entre los dientes.

Hoy día es posible comprar unos portahilos muy prácticos que facilitan esta función, incluso los hay decorados con motivos infantiles.

higiene bucal

¿Qué diferencia hay entre el hilo, seda y cinta dental?

Esta es una pregunta muy común que me hacen mis pacientes en el gabinete. Es verdad que el tipo de hilo a utilizar depende de cada boca, no todas las bocas son iguales, hay personas con los dientes muy separados y otros con los dientes muy alineados y apretujados. Ante cualquier duda es aconsejable consultarlo con tu dentista o higienista.

La seda dental

Recibe este nombre porque antiguamente se hacía de fibras de seda entrelazadas pero actualmente se hacen con filamentos de nylon. Existen muchos tipos de seda, con sabores, con cera, flúor….

Tiene forma de cinta y es más gruesa que la cinta dental. Es muy adecuada para personas que no tengan los dientes muy juntos y tengan experiencia en esta práctica.

La cinta dental

Normalmente es de nylon y más ancha pero también más plana que la seda dental. Está indicada para las personas que tiene los dientes muy juntos o apiñados, yo personalmente aconsejo a personas que nunca han utilizado ningún tipo de hilo porque su manejo es más fácil.

El hilo dental

Suelen ser de nylon entrelazados, a diferencia de la seda el hilo no tiene forma de cinta y al ser redondo y al no tener práctica de usarlo puedes hacerte daño en la encía. Es recomendable para personas que tienen mucha experiencia en esta práctica.

Otra opción: el irrigador

Es un aparato que utiliza un chorro de agua a presión para eliminar restos de comida y placa bacteriana que no se ha eliminado ni con el cepillado ni con el hilo. Se puede utilizar después del cepillado siempre un tiempo inferior a 5 minutos.

Se trata de un aparato muy interesante para niños y niñas con ortodoncia, ya que el cepillado dental siempre empeora por la dificultad que encuentran niños y adolescentes con los brackets. Existen muchos tipos de irrigadores en el mercado, para más información y manejo puedes consultarlo con tu dentista e higienista.

¿Qué tipo de cepillo tiene que usar un niño?

Los cepillos infantiles deben tener el cabezal redondeado y con filamentos muy suaves. Lo ideal es que siempre dispongan de dos, uno con el que el que jueguen y otro con el que padres y madres cepillen sus dientes.

A partir de los 3 años existen cepillos normales, más pequeños de forma y largura adecuados para esta edad.

¿Debería usar un niño el cepillo eléctrico?

Realmente deberíamos saber que la mejor limpieza no depende del tipo de cepillo, si no de la técnica utilizada. En caso de que tu hijo o hija no aprenda a cepillarse de forma correcta los dientes con el cepillo manual, tampoco aprenderá con el eléctrico, aunque este le facilite el trabajo.

Si finalmente te decides por un cepillo eléctrico que sea recargable y no con pilas. Si es cepillo es a pilas a medida que se vayan gastando, la velocidad irá disminuyendo y su efectividad reduciendo, y en consecuencia no cumplirácon un correcto cepillado.

Recomendaciones sobre higiene bucal en la infancia

  • Se aconseja hacer la primera visita al odontopediatra con la erupción del primer diente.
  • Niños y niñas deben visitar a su dentista u odontopediatra dos veces al año, ya que sus dientes son más pequeños y las caries avanzan con mayor rapidez. De esta manera es posible diagnosticar las caries en una fase temprana y que el tratamiento necesario sea más sencillo.
  • Aunque muchas veces resulte difícil, los peques deben ir a la consulta del dentista sin miedo. Para ello intentaremos premiarles por su buen comportamiento y nunca castigarles o amenazarles con llevarles al dentista.
  • Padres y madres deben ser ejemplo y modelo a seguir en todo momento en la higiene oral diaria. ¡Predica con el ejemplo!
  • Una correcta higiene bucal en la infancia disminuye el riesgo de caries y enfermedad periodontal en la edad adulta.
  • Evita premiarles con dulces y azúcares y el abuso de zumos envasados y batidos.

Amaia Albizu
Higienista de  IMQ Dental Zurriola

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