Infecciones bucales, que no te roben la sonrisa


Existe una gran variedad de infecciones bucales. Pueden afectar a los dientes, a los tejidos que soportan el diente (periodonto), a los tejidos blandos (mucosa bucal) y también al hueso de los maxilares. Las glándulas salivales y la lengua también pueden sufrirlas.

Estas afecciones comienzan a menudo a través de una caries no tratada. Los microorganismos invaden poco a poco la pulpa del diente hasta producir una infección en su interior. De ahí pueden llegar a la zona del ápice dental, donde afectan también al hueso subyacente y pueden dar lugar a un flemón o a un quiste apical.

Existen otras infecciones óseas como la osteomielitis, que afecta el tejido del hueso en general y también a los maxilares. Por último, otro tipo de infecciones bucales son los hongos, entre los que destacan la cándida o los líquenes.

No hay una edad determinada o un paciente en concreto al que le afecten en mayor medida este tipo de afecciones bucales, pero sí son más propensas a sufrirlas aquellas personas poco cuidadosas con su salud e higiene bucal, al igual que las personas inmunodeprimidas como los enfermos oncológicos o aquellos que padecen sida, entre otras patologías.

Síntomas de alerta en las infecciones bucales

En cuanto a los primeros síntomas, por lo general suelen ser dolor e inflamación así como fiebre en algunos casos. En este punto, conviene matizar que existen diferentes grados de gravedad en las infecciones bucales, desde una pequeña inflamación por una caries profunda hasta un absceso –acumulación de pus de gran tamaño– que puede llevar a complicaciones muy severas como la sinusitis, la afectación del globo ocular y hasta meningitis.

Se aconseja acudir al especialista en cuanto se den estos primeros síntomas. Asimismo, es recomendable acudir al odontólogo para las revisiones anuales de forma preventiva, así como cumplir con las indicaciones que se le den, tener una alimentación equilibrada y visitar la consulta al primer síntoma por poco importante que parezca.

¿Cómo se diagnostican las infecciones bucales?

El diagnóstico se realiza con una exploración clínica y radiografías dentales, así como en ocasiones ortopantografías –radiografías panorámicas que muestran todas las estructuras orales–, escáner y estudios de laboratorio mediante muestras de tejidos.

Una vez tratada la infección, se puede hacer vida normal siguiendo siempre las indicaciones del especialista. Por el contrario, en caso de no iniciarse un tratamiento estas infecciones se pueden generalizar y traer complicaciones muy serias e, incluso, derivar en un ingreso hospitalario.

Las revisiones periódicas son vitales

Los especialistas recomiendan revisiones periódicas una vez al año como mínimo para mantener a raya las infecciones bucales, aunque en pacientes más predispuestos o con defensas bajas este periodo se reduce a cada seis meses o la prescripción que haga el facultativo en cada caso.

Tratamiento de las infecciones bucales

En primer lugar, el odontólogo determinará cuál es el origen de la infección (dental, periodontal, relacionado con alguna extracción…). A partir de ahí, es habitual el empleo de fármacos antibióticos, junto a antiinflamatorios, analgésicos y antipiréticos (medicamentos que disminuyen la fiebre). En muchas infecciones se debe realizar como tratamiento complementario una punción o drenaje de la zona que presente la acumulación de pus.

Las principales dudas de los pacientes pasan por preguntas relacionadas con qué deben tomar. Por ello, se aconseja siempre acudir al centro odontológico que corresponda, consultar con el profesional y no automedicarse en ningún caso.

Consejos para lucir una sonrisa perfecta

Mantener una sonrisa perfecta es importante, no solo por motivos estéticos, sino también para evitar problemas de salud. En este sentido, es importante tomar nota de las siguientes recomendaciones diarias:

  • cepilla correctamente tus dientes cuatro veces al día,
  • concluye el cepillado con enjuagues bucales,
  • mantén una dieta equilibrada
  • evita el exceso de azúcar.

Tabaco, enemigo de tu salud bucal

El tabaco perjudica a la salud dental. La boca es una de las zonas más afectadas por su consumo. El principal efecto del tabaco sobre la boca es su papel en la enfermedad periodontal (piorrea. Las sustancias tóxicas que poseen los cigarrillos provocan daños permanentes y pueden desembocar en enfermedades graves como el cáncer de labio o lengua.

Gingivitis: cuida tus encías

La gingivitis es el primer estadio de la enfermedad de las encías, que se inflaman y sangran. Se produce por el depósito de la placa bacteriana, más restos de alimentos producto de una higiene deficiente.

Si esta enfermedad avanza sin ser tratada, pasa a un estadio más serio, la periodontitis, conocida vulgarmente como piorrea dental, que puede suponer la pérdida de piezas dentales.

Clínica Dental IMQ Doña CasildaDr. Javier Palacios
Especialista en Odontología de Clínica Dental IMQ Doña Casilda

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