Maternidad tardía: los riesgos de ser madre pasados los 35 años

Desde los años 80 se ha producido una disminución drástica del número de hijos/as en el País Vasco, con una tasa de 1,38 por cada madre, que ha venido acompañada de un retraso en la edad de maternidad. Esta demora paulatina se da, sobre todo, en las menores de 35 años, ya que en las últimas dos décadas han aumentado los embarazos en mujeres mayores de esa edad hasta contabilizar la cuarta parte de los partos. De hecho, en Euskadi, durante el segundo semestre de 2016 8 de cada 10 nacimientos fueron protagonizados por mujeres que superaban la treintena. En este artículo analizamos las causas, consecuencias y principales peligros de la maternidad tardía.

Los determinantes sociales de esta modificación del patrón reproductivo pueden explicarse por las transformaciones culturales, sociales y económicas acontecidas en el último tercio del siglo XX. La difícil conciliación de la vida familiar y laboral y la falta de suficientes políticas protectoras de la maternidad están detrás de estos cambios. Por tanto, el perfil no es otro que el de cualquier mujer que por diferentes motivos (económicos, carrera profesional, falta de pareja, etc.) decide esperar a otro momento más adecuado para ser madre. En este sentido, las técnicas de reproducción asistida son un aliado fundamental en las gestaciones en edad avanzada.

Consecuencias de la maternidad tardía

Este retraso en la maternidad, no obstante, tiene consecuencias. La principal es no conseguir el embarazo en el momento en el que la mujer lo considere adecuado. Se habla de que por cada 10 años de incremento en la edad de gestación la posibilidad de alcanzarla se reduce a la mitad, mientras que la de perderlo en forma de aborto se duplica. Así, la fertilidad disminuye al llegar a los 32 años y este decaimiento se acelera en torno a los 37. En cuanto a la posibilidad de perder al hijo durante el embarazo, se cifra en un 25% en mujeres de 35 a 40 años, subiendo al 50% para quienes están en la horquilla de 40 a 44 años y al 90% para el grupo de más de 44.



Peligros para el feto de la maternidad tardía

Otro problema tiene que ver con los riesgos asociados. Preocupa, sobre todo, el de anomalías cromosómicas, con el síndrome de Down a la cabeza, que aparece en 1 de cada 40 embarazos a los 40 años y en 1 de cada 12 a los 45. El diagnóstico de diabetes gestacional, la preeclampsia – complicación asociada a la hipertensión– y las alteraciones en la placentación son un conjunto de peligros que puede llevar a un parto prematuro. Además, la tasa de cesáreas es mayor a estas edades.

Aunque el riesgo nunca es cero, afortunadamente los profesionales están adecuando los controles a este cambio. Existen técnicas de screening de cromosomopatías muy potentes, como el DNA fetal en sangre materna, que con nulo riesgo para el embarazo permite descartar en más del 99,5% los síndromes de Down. También se están desarrollando estos métodos analíticos para los déficits de placentación. Por último, se vigila especialmente la necesidad de administrar heparina para aminorar el riesgo de sufrir tromboembolias.

Fernando Mozo Rosales FanoDr. Fernando Mozo de Rosales Fano
Especialista en Ginecología de IMQ

2 Comments

Añadir uno
  1. 1
    Helena Gomez Ortiz

    Yo tengo 43 años y apenas voy a empezar mi tratamiento de fertilidad con Ingenes en Monterrey. Les exprese mi miedo sobre todos estos padecimientos que la edad tardía presenta, en especial los sindromes, yo lei mucho que despues de los 35 un bebito puede tener algun sindrome y me daba miedo tener un bebe con esto. El doctor martin me recomendo hacermi tratamiento con un diagnostico preimplantatorio quejusto detecta las anomalias cromosomicas y estas enfermedades, ya compartire mas de de mi experiencia.

+ Leave a Comment