Cómo detectar si eres una persona adicta a las compras

En determinadas épocas del año, como Navidad, rebajas y cada vez en fechas más frecuentes, los gastos en bienes que no son de primera necesidad se incrementan. Esta es una situación normal, siempre y cuando exista un control sobre lo que se gasta y uno no lo haga por encima de sus posibilidades. Sin embargo, existe un porcentaje de la población que no es capaz de ejercer ese control sobre sus gastos, que en periodos determinados se pueden disparar de manera descontrolada. Es lo que se conoce como trastorno por compra compulsiva. Pero… ¿cómo saber si tú o alguna persona de tu entorno es adicta a las compras?

Cuando se da el caso en el que la persona deja de ejercer control sobre los gastos durante un tiempo y comienza a comprar de una manera compulsiva, pasando este acto de ser una elección, a ser una necesidad imperiosa, podemos empezar a hablar de cierta adicción a las compras, que puede llegar a revestir mayor o menor gravedad dependiendo del grado de descontrol e impulsividad que se presente.

La persona adicta a las compras puede llegar a sufrir numerosos “autoengaños” a través de los cuales se convence de que las cosas que compra le son realmente necesarias, encontrándose después con muchos artículos que le resultan inútiles o mucho menos importantes de lo que pensaba. Y por supuesto, con la cuenta bancaria seriamente perjudicada. En los casos más graves, se deja de poder pagar hipotecas, alquileres y productos de primera necesidad, lo cual lleva a esas personas a endeudarse aún más con sus bancos o personas de confianza. Esto suele conllevar la entrada en una espiral de promesas y mentiras que la van sumiendo en el endeudamiento y el aislamiento por pérdida de confianza, concluyendo en un declive personal y vital en general.

Esto pone en riesgo su propia economía, su salud e integridad personal y la de sus allegados, ya que no solo se llegan a acumular bienes innecesarios, sino que también se deja de invertir económicamente en áreas necesarias para mantener una vida digna, llegando incluso a situaciones insalvables.

Perfil de la persona adicta a las compras

adicta a las comprasEstadísticamente, la tendencia sugiere que este trastorno se da principalmente en mujeres jóvenes de entre 20 y 30 años, de nivel socio-cultural medio-alto, si bien también ocurre en hombres y en personas de más edad, y de niveles socio-culturales distintos. Además, varía el tipo de producto adquirido en función del género y la edad, por lo que esas estadísticas deberían tomarse con prudencia.

Habitualmente, suelen coincidir en algunos patrones que ayudan a identificar a la persona adicta a las compras:

  • Vivencia de las emociones en una intensidad exponencial.
  • Impulsividad y precipitación en sus conductas, debido probablemente a la intensidad de la vivencia de estas emociones.
  • Dificultad a la hora de pararse a reflexionar sobre lo que les pasa, sobre cómo se sienten, y sobre qué decisiones tomar.
  • Búsqueda de calma a través del “ir de compras” (normalmente en solitario), o en la adquisición de productos a través de otras vías, todo ello debido al padecimiento de una ansiedad generalizada y en ocasiones normalizada.
  • Traducción de lo anterior en una acumulación de productos que nunca han usado y que no necesitan.
  • Quejas y peticiones a sus allegados inducidas por su mermada economía.
  • Tiempo de ocio “de tiendas” o en centros comerciales.

Origen del trastorno por compra compulsiva

En líneas generales, se podría decir que el origen de este trastorno está íntimamente relacionado con las dificultades de gestión de lo emocional. Gestión que consiste en hacerse consciente de los propios sentimientos en primer lugar, la comprensión de los mismos en segundo lugar, y la resolución de los conflictos que los provocan en el último. En definitiva, la compulsión a las compras es la punta de un iceberg que está formado por conflictos no abordados, que la persona no se para a pensar y menos a resolver de manera efectiva, viendo su autoestima seriamente mermada. Mediante la conducta de compra la persona puede calmar una angustia latente y provocada por dichos conflictos, ganando “cosas”, obteniendo una sensación de “poder” y de “poseer”, ganando autoestima a través de lo externo y generando una satisfacción inmediata.

Posteriormente, suele devenir un sentimiento de vergüenza o culpa, al constatar que la mayoría de artículos son inútiles, adjetivo que en muchas ocasiones la persona adicta a las compras suele trasladar hacia sí misma, con lo que la autoestima regresa al punto anterior o a uno mas bajo si cabe. La angustia generada por todo esto tiende a ser calmada de la misma manera, comprando, con lo que el ciclo se repite y empeora.

Además de esto, existen otro tipo de factores que pueden influir a la hora de que una persona se convierta en adicta a las compras, como pueden ser:

  • Una mayor vulnerabilidad hacia los estímulos de consumo, normalmente asociando las compras y posesiones al éxito y la aceptación, que sienten que no tienen.
  • Una formación insuficiente sobre la gestión de la economía personal: contabilidad ineficiente, administración inadecuada del dinero, que se traduce siempre en pérdidas en el cómputo general.

Tratamiento del trastorno por compra compulsiva

Si detectamos que nosotros o alguien de nuestro entorno puede estar sufriendo esta problemática, lo adecuado será acudir urgentemente a un centro de Psicología y Psicoterapia especializado en adicciones. Allí se valorará en que estadio de la patología se encuentra la persona, se definirá un diagnóstico personal y se establecerá la estrategia terapéutica mas adecuada para dicho caso.

Normalmente, el diagnóstico se efectúa en base a una o varias entrevistas donde la persona expresa al profesional detalladamente todas sus conductas y sentimientos, explorando también las mayores dificultades y fortalezas para hacer frente al problema. También la realización de tests específicos para esta problemática y atención psiquiátrica si fuera necesaria.

El plan terapéutico es específico para cada caso, pero suele ser aconsejable la terapia grupal de orientación psicodinámica, donde el paciente puede expresarse libremente, analizar sus dificultades, para entender lo que le sucede e ir poniéndole solución, sintiéndose cada vez mejor y disminuyendo la ansiedad que le impulsa a comprar.

También conocería a otras personas con problemas similares, de las que podría aprender y nutrirse. Con esto, la persona adicta a las compras ganaría en auto-aceptación y por ende en autoestima, dejando de necesitar adquirir bienes que le satisfagan momentáneamente, al menos en dicho grado patológico, y dejando de necesitar tantas fuentes de autoestima externas. Esto repercutirá en todas las áreas de su vida, normalizándola de nuevo. Además de ello, también se abordan estrategias cognitivo-conductuales como relajaciones, entrenamientos en asertividad, manejo de contingencias, y también atención psiquiátrica si es que fuera necesaria una pauta medicamentosa, conformando así un abordaje terapéutico completo.

Mikel Solana psicólogo IMQ AMSAMikel Solana
Psicólogo de IMQ AMSA

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