Ocho normas para reducir el riesgo cardiovascular

Las enfermedades cardiovasculares son una de las principales causas de muerte. En el año 2004, las enfermedades del sistema circulatorio representaban el 33,30% del total de defunciones en España. Una década después, esta cifra se ha reducido al 29,66%. En Euskadi, las enfermedades circulatorias son la segunda causa de muerte, con un 26,9% de los casos, sólo por detrás de los tumores. De ahí la importancia de controlar en la medida de lo posible el riesgo cardiovascular. En este artículo te ofrecemos algunos sencillos consejos para que puedas lograrlo.

Por tipología de enfermedad cardiovascular, las cerebrovasculares siguen situándose como las más mortales, causando el 23% del total de defunciones cardiovasculares, aunque se mantiene la tendencia a la baja esta patología. La insuficiencia cardiaca se mantiene como la tercera causa de muerte (con el 15% del total de fallecimientos cardiovasculares), seguida de otras enfermedades isquémicas del corazón (14%) y del infarto agudo de miocardio (14%).

Cambios en el estilo de vida

Para reducir el riesgo cardiovascular es fundamental adoptar algunos cambios en el estilo de vida, que hemos resumido en ocho normas básicas.

  • Control de los factores de riesgo cardiovascular mayores: es importante mantener a raya nuestros niveles de colesterol (<200mg/dl), de glucosa (< 110 mg/dl) y la tensión arterial (<(140/90 mmHG).
  • Di adiós al tabaco para siempre: es necesario eliminarlo completamente. Tu salud lo agradecerá, ya que fumar tarde o temprano pasa factura.
  • Apúntate a la alimentación cardiosaludable: si hablamos de alimentación saludable para nuestro corazón y arterias, hablamos de dieta mediterránea. Consume cinco piezas diarias de frutas, verduras y hortalizas. Apuesta por pescados y aceite oliva a la hora de planear tu compra semanal. A la hora de consumir carne, opta por las magras. E incluye también en tus menús cereales y lácteos desnatados.
    Tanto el azúcar, como la sal y el alcohol tómalos siempre con moderación y deja de lado las grasas saturadas, los alimentos muy procesados, la bollería industrial…
  • Olvídate del sofá y practica actividad física: El sedentarismo es enemigo de un corazón sano. Habitúate a practicar deporte con frecuencia. Se recomienda un mínimo 150 minutos por semana, en tandas de 45 minutos.riesgo cardiovascular deporteTienes muchas opciones: andar deprisa, bailar, correr, nadar… De esta forma, controlarás tu peso, diabetes, colesterol y tensión arterial. Además, te será más fácil dejar el tabaco, si eres una persona fumadora, y mejorará tu estado emocional.
  • Mantén un peso adecuado: es importante mantener un control de peso, según la edad. El ideal es un índice de masa corporal (IMC) de entre 20-25. El IMC se calcula dividiendo el peso, expresado en kilos, entre la estatura, en centímetros. Si el resultado es igual o superior a 25, hablamos de sobrepeso y por encima de 30 de obesidad.
  • Calcula cuál es tu riesgo cardiovascular: acude a tu médico de familia para realizar un examen de salud y repasar posibles antecedentes. De esta forma, podrás recibir consejos personalizados sobre dieta, ejercicio y qué factores pueden perjudicar tu salud.
  • Disfruta del ocio familiar en naturaleza: busca el contacto con la naturaleza, mediante salidas al monte, campo, juegos al aire libre. También es recomendable reducir el uso aparatos electrónicos en la infancia. Como dice el dicho, “La salud está en el zapato no en el plato”.
  • Controla el estrés y la ansiedad: está comprobado que el estrés en casa y en el trabajo hace más difícil seguir un estilo de vida cardiosaludable. “Sonríe a la vida”.

Conoce tu nivel de riesgo cardiovascular

Tabaco, colesterol, diabetes, tensión alta y los antecedentes de enfermedad cardiovascular determinan junto a nuestra edad, sexo y peso el nivel de riesgo cardiovascular. En el siguiente enlace puedes calcular cuál es el tuyo y, en función del resultado, poner en marcha un plan para mejorarlo cuanto antes.

https://secardiologia.es/multimedia/apps/5696-calculadora-riesgo-cardiovascular

La labor para la prevención del riesgo cardiovascular que se está desarrollando en Euskadi desde hace más de diez años está arrojando buenos resultados. Tanto es así que si en 2004 fueron 784 las personas fallecidas por infarto de miocardio, diez años después esta cifra ha bajado hasta 531, lo que supone un descenso del 32,3%. Esta paulatina disminución se debe, probablemente, al elevado nivel, calidad y esfuerzo de los profesionales en la atención cardiológica de nuestro país, así como una mayor efectividad y eficiencia en nuestro sistema de salud, y a la implantación de protocolos de intervención como el Código Infarto y el Código Ictus en nuestro sistema sanitario.

mateo calvo cardiologo imqMateo Calvo San Juan
Especialista en Cardiología de IMQ

 

 

 

CTAPostCanalSalud

+ No hay comentarios

Añadir uno