Precauciones ante resfriado y gripe en mayores de 60 años

Con el regreso del frío también vuelve a ser frecuente la aparición de resfriados o gripes, la enfermedad inmunoprevenible con más presencia en los países desarrollados que alcanza el grado de epidemia en zonas templadas del hemisferio norte durante los meses de invierno. En España afecta anualmente entre a un 5% y 15% de la población, pero puede llegar hasta el 50% si se extiende en grupos cerrados, como aulas escolares o residencias de ancianos.

Cualquier persona puede contraer la gripe, independientemente de su perfil. Sin embargo, existen determinados grupos de riesgo con una probabilidad mayor de contagiarse, así como de transmitir o sufrir complicaciones a causa de esta enfermedad. A lo largo del siguiente artículo centraremos la mirada en las personas mayores de 60 años, sector poblacional en riesgo al que lanzaremos una serie de medidas eficaces para prevenir el contagio de  resfriado y gripe.

Principales diferencias entre resfriado y gripe:

A veces, las similitudes sintomatológicas del resfriado y la gripe pueden inducirnos a confundir ambas enfermedades. Sin embargo, conviene recordar que se tratan de dolencias distintas y que cada de ellas una cuenta con sus singularidades:

Están causadas por diferentes virus:

Ambas son infecciones víricas, sin embargo, el resfriado puede deberse a más de 200 clases de virus distintas, a diferencia de la gripe, la cual está producida exclusivamente por el virus de la influenza.

Diferencia en los periodos de incubación:

Mientras que en la gripe el periodo de incubación abarca desde 18 a 36 horas, en el resfriado este se alarga hasta durar de 48 a 72.

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Síntomas de distinta fuerza y potencia:

Resfriado y gripe comparten una serie síntomas, sin embargo, estos no tienen el mismo nivel de presencia en cada una de ellas. Algunos ejemplos son los dolores de cabeza, musculares y de articulaciones, el cansancio general o la fiebre, propios de la gripe y que pueden aparecer levemente, o incluso no aparecer (como en el caso de la fiebre), en los resfriados. Al contrario ocurre con los dolores de garganta, la irritación ocular, la congestión nasal o los estornudos, síntomas con mucha presencia en los catarros, pero débiles en la gripe.

Síntomas específicos en determinados grupos poblacionales:

Aunque la mayoría de los síntomas de la gripe son comunes a todas las edades, algunas manifestaciones son exclusivas de determinados colectivos. Por ejemplo, en las personas mayores de 60 años la aparición de dificultad respiratoria o la producción de esputos son frecuentes.

Medidas para prevenir resfriado y gripe

Tanto la gripe como los resfriados son enfermedades víricas, por lo tanto, su principal mecanismo de transmisión se produce mediante microgotas expulsadas por las personas enfermas al toser o estornudar. Sin embargo, esta no es la única vía de contagio, ambas dolencias también pueden transmitirse mediante el contacto con superficies o manos contaminadas con secreciones respiratorias. Por lo tanto, y como forma de esquivar dichas enfermedades, es recomendable llevar a cabo algunas medidas de prevención:

Vacunarse:

En el caso de la gripe, la Organización Mundial de la Salud recomienda especialmente la vacunación en los colectivos de riesgo, quienes la recibirán de forma gratuita. Las personas mayores de 60 años cuentan con un sistema inmunológico más frágil, además, el porcentaje de contagio es más elevado si viven en entornos cerrados, como residencias. Por lo tanto, vacunarse es la mejor manera de prevenir esta enfermedad. La respuesta inmunitaria de la vacuna contra la gripe comienza tras dos semanas y permanece durante un período de 6 a 12 meses, por ello es importante vacunarse con una periodicidad anual. El calendario de vacunas puede consultarse en internet y en cualquier centro de salud.

Lavarse las manos con frecuencia:

Los virus que causan estas enfermedades pueden vivir en las manos, por lo tanto, lavarlas con jabón regularmente, incidiendo en los dedos y bajo las uñas, nos ayudará a prevenir el contagio. Además, por el mismo motivo anterior, si estornudamos o tosemos, lo correcto es cubrirnos con un pañuelo desechable y no con la mano.

Mantener una buena alimentación

Nos ayudará a reforzar el sistema inmunológico para combatir las amenazas víricas. En esta época del año conviene aumentar el consumo de naranjas o verduras de hoja verde oscura, alimentos que nos aportarán vitaminas A y C.

Evitar los cambios bruscos de temperatura

Será conveniente evitar los cambios bruscos de temperatura, abrigarse cuando salgamos al exterior y no hacerlo en exceso en interiores.

Evitar el consumo de alcohol y tabaco

También será un apoyo evitar alcohol y tabaco frente al contagio, dado que ambas sustancias debilitan el sistema inmunológico, además de ser perjudiciales para la salud.

Por otro lado, si cuentas con una persona mayor a tu cargo, es recomendable acudir al médico ante la aparición de los primeros síntomas para que se le pueda proporcionar un tratamiento adecuado, asegurarse de que descanse para fortalecer su organismo y mantenerlo hidratado.

Iñaki Artaza geriatra IMQ igurcoDr. Iñaki Artaza
Especialista en Geriatría y Director Asistencial de IMQ Igurco

 

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