Revisión dental: ¿cuándo es necesaria?

Todos sabemos de alguien que odia visitar al dentista por miedo a lo que le puedan hacer. Sin embargo, la revisión dental es fundamental, tanto en la infancia como en la edad adulta, para mantener una correcta salud bucodental y evitar problemas dentales. Según lo requiera cada paciente, es aconsejable realizar revisiones dentales periódicas de forma anual o semestral, o en ocasiones trimestral.

Un buen seguimiento del estado de la cavidad oral ayuda a solucionar cualquier signo de enfermedad de manera rápida y sencilla. Si por lo contrario, evitamos la visita a la clínica dental, podría derivar en problemas bucodentales más costosos y complejos, e incluso llegar a perder piezas dentales. Las revisiones también son importantes para aprender hábitos preventivos como la correcta higiene bucodental (el cepillado correcto, uso seda dental…).

¿Cuáles son las principales enfermedades bucodentales?

Un problema que se diagnostica frecuentemente en una revisión dental es el bruxismo. Hasta un 70 % de la población lo padece siendo el 30% por estrés y trastorno del sueño, tanto en adultos como en niños.

Las caries entre dientes también son bastante frecuentes, ya que mucha gente no usa seda dental o cepillos interproximales para una correcta eliminación de la placa bacteriana. También es habitual la periodontitis o gingivitis, a causa del sarro.

Los tratamientos han mejorado enormemente en los últimos años gracias a los avances de la tecnología, con cámaras intraorales, detectores de caries… Hoy en día, disponemos de radiografías digitales, con menor radiación, y un revelado más rápido. Las imágenes en el ordenador son manipulables, pudiéndose agrandar, aclarar… lo que facilita enormemente el diagnóstico. También son menos contaminantes, gracias a la eliminación de productos químicos, y estas se pueden reutilizar.

¿Cuándo conviene hacerse una revisión dental?

Es habitual que niños y niñas sientan cierto temor ante la idea de visitar al dentista. Por ello, resulta conveniente habituar a nuestros hijos desde edades tempranas a asistir a la consulta del dentista. Lo recomendable es una primera visita a nuestro centro dental cuando empiezan a salir los dientes. Algunas enfermedades, como la caries de Biberón, se presentan ya a edades muy tempranas. También permite detectar de forma temprana si el desarrollo de los maxilares es correcto.

La revisión dental en la infancia es importante, ya que también se enseña a padres y madres a cuidar la salud bucodental de sus hijos. Para mantener la boca sana desde edades tempranas, hay que cuidar la alimentación, evitando el abuso de azúcares. También aprender a realizar una correcta limpieza dental, para lo que a menudo habrá que instruir primero a los progenitores, ya que no lo suelen hacer bien y necesitan repasos en el cepillado.

Una revisión dental anual sería suficiente, pero hay casos especiales que necesitan revisiones más frecuentes:

  • Cuando hay una mala formación del esmalte
  • Si hay problemas en la aparición de los dientes
  • Si el niño o niña sufre algún golpe

Gracias a la revisiones podemos prevenir enfermedades tan comunes como las caries. Los dientes de leche tienen el nervio del diente más grande que los definitivos. Una caries más pequeña se extiende rápido, pudiendo provocar infecciones que requerirán tratamientos complejos. También se pueden prevenir inflamaciones de encía por mala higiene, o mala posición dental por hábitos como el uso del chupete o chuparse el dedo. Estas malformaciones pueden causar a su vez modificaciones en el paladar y derivar en cambios en el maxilar que pueden producir hasta problemas respiratorios.

En el momento que finaliza la erupción de los dientes definitivos y su etapa de crecimiento, podemos considerar que dejan de ser niños para estas revisiones. Según el PADI (Programa de Asistencia Dental Infantil), entre los 7 y 15 años, los niños y niñas inician, desarrollan y completan el proceso de cambio a su dentición de adulto. Si en estos primeros años no desarrollan caries, su salud dental y general será mejor el resto de su vida.

Las revisiones en la infancia son muy distintas a las adultas. Se tiene una especial delicadeza, ya que tienen miedos y hay que darles más explicaciones. Hay que usar un lenguaje adecuado para su edad, y usar premios para motivarles y que no tengan una visita traumática.

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Cuidado de los dientes en la etapa adulta

A la hora de llevar a cabo una revisión en la edad adulta, se tienen en cuenta factores como:

  • Consumo de tabaco, relacionado con el cáncer oral
  • Si la persona sufre diabetes
  • Posible presencia de enfermedad periodontal
  • En las mujeres, la posibilidad de embarazo
  • Sistema inmune debilitado, que favorece la aparición de infecciones
  • Dientes sensibles
  • Sequedad de la boca por uso de medicamentos en la tercera edad
  • Halitosis

Existen varios síntomas que nos señalan cuando debemos acudir a consulta, como dolores bucodentales, manchas oscuras, inflamación o sangrado, infección… Realizar revisiones anuales nos puede evitar el desarrollo de estas molestias.

Si no se llevan a cabo estas revisiones periódicas, existen riesgos que pueden ir más allá de problemas bucales.  La más grave sería la pérdida de dientes, que puede llevar a problemas estomacales por mala digestión de los alimentos. Infecciones que pueden repercutir en el resto de nuestro organismo, movilidad de dientes, mala oclusión, por lo que nuestra articulación temporomandibular (ATM) puede verse afectada negativamente y producir dolores, etc…

Para evitar estas situaciones, es recomendable, a parte de las ya mencionadas revisiones, cepillarse los dientes tres veces al día y usar seda dental. Para complementar esta costumbre, utilizar cepillos interproximales en zonas donde hay implantes o coronas que el punto de contacto está más grande, y usar colutorios si hay inflamación de encías.

Ainara Aznar Casanova

Dentista en la Clínica IMQ-Dental Avenida

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