Salmonelosis: una intoxicación típica de verano


La salmonelosis es una enfermedad diarreica causada por la bacteria salmonella, cuya incidencia aumenta considerablemente en verano por el calor y el aumento de las comidas fuera del hogar. Esta bacteria vive en el intestino humano o animal y se transmite a otras personas por el contacto con heces contaminadas.

Los casos más comunes de salmonelosis se dan por ingerir alimentos de origen animal infectados, como carne de vacuno y pollo, huevos o leche, pero la salmonella también puede esconderse en las verduras. Otro medio de contagio es el contacto con animales como reptiles (tortugas, lagartos, serpientes) y pájaros.

¿Cuáles son los síntomas de la salmonelosis?

Fiebre, dolor muscular, diarrea y vómitos son algunos de los indicadores que deben alertar sobre la posibilidad de sufrir salmonelosis. Por lo general, desde el momento en que una persona se infecta hasta que desarrolla los primeros síntomas pueden pasar de 8 a 48 horas.

¿Cuándo debo acudir al médico?

Si los síntomas persisten durante varios días o hay presencia de sangre en las heces se debe acudir al médico para que realice un diagnóstico. El objetivo del tratamiento es que remitan los síntomas y evitar la deshidratación.

En este último caso, se trata de reponer los líquidos y electrolitos –minerales presentes en la sangre y otros líquidos del cuerpo que llevan carga eléctrica–que se pierden. En la farmacia existen soluciones para disolver en agua que se pueden comprar sin necesidad de prescripción médica. Por lo general, no se administran fármacos antidiarreicos ya que pueden prolongar la infección. Si existen síntomas graves, el medico puede recetar antibióticos.

Salmonelosis en niños y embarazadas

Las personas que sean incapaces de comer correctamente debido a las náuseas pueden requerir atención médica y una alimentación por vía intravenosa, lo cual es especialmente válido para niños pequeños. Los bebés deben continuar con la lactancia materna y recibir compuestos de reposición de electrolitos como indique el médico.

Las embarazadas deben consultar a su médico de atención primaria o matrona si piensan que pueden padecer una salmonelosis. La mayoría de ellas no precisan tratamiento, a no ser que se produzca un agravamiento o esté próximo el parto.

¿Cuál es el tratamiento de la salmonelosis?

La fiebre y el dolor se pueden tratar con paracetamol. Para aquellas personas que toman diuréticos es posible que sea necesario suspenderlos durante el episodio agudo, cuando se presenta la diarrea. En todos estos casos resulta imprescindible seguir las instrucciones del especialista.

Además, una dieta blanda a base de pescados blancos, tortilla, arroz, yogur o verduras, todo ello en pequeñas cantidades, ayuda a reducir los síntomas.

Medidas para prevenir la salmonelosis

  • Lavarse las manos con jabón y agua antes y después de manipular alimentos, tras usar el baño o estar en contacto con animales.
  • Envolver las carnes frescas en bolsas de plástico para evitar el goteo de sus jugos sobre otros alimentos.
  • Meter cuanto antes los alimentos en la nevera.
  • Descongelar las carnes en el refrigerador, no a temperatura ambiente.
  • Lavar las tablas para cortar y las mesas que se utilicen para preparar carne inmediatamente después de usarlas.
  • Evitar comer carnes y huevos crudos o poco cocidos, especialmente cuando se utiliza un microondas.

Javier Santaolalla Medicina General en el Centro Médico IMQ Amárica

 

 

Dr. Javier Santaolalla
Especialista en Medicina General del centro médico IMQ Amárica

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