Trastorno de ansiedad generalizada: conoce los efectos

Debido a las ventajas que supone para la propia supervivencia el responder con ansiedad ante determinadas situaciones amenazantes, se puede hablar de ansiedad normal frente a ansiedad anormal o patológica. En este artículo veremos cuál es la diferencia entre ambas y conoceremos las principales características y efectos del trastorno de ansiedad generalizada.

La ansiedad es normal, por ejemplo, en un niño que está asustado en su primer día de escuela, en los adolescentes en la primera cita… Podríamos decir que es un acompañante normal del crecimiento, de los cambios, de la experimentación de cosas novedosas, y del hallazgo de la propia identidad y sentido de la vida.

Por el contrario, la ansiedad patológica es una respuesta inapropiada a un estímulo concreto en base a su intensidad o a su duración. A un nivel práctico, la ansiedad patológica se diferencia de la normal por la evaluación que hacen de ella los pacientes, sus familias, amigos y el propio profesional médico. Esta evaluación está basada en la información que aportan los pacientes sobre sus estados internos, sus conductas, y su nivel de funcionamiento. Un paciente con ansiedad patológica necesita que se le practique una evaluación psiquiátrica completa, y que se le aplique un tratamiento individualizado.

Asimismo, no debemos perder de vista que la ansiedad puede ser un componente de muchas patologías médicas y otros trastornos mentales, en especial los trastornos depresivos.

Qué es el trastorno de ansiedad generalizada 

El trastorno de ansiedad generalizada se define como una preocupación excesiva y persistente acompañada de gran variedad de síntomas somáticos que causan notables perturbaciones en el funcionamiento social o laboral del sujeto, o bien le causan un intenso malestar.

Las estimaciones sobre la prevalencia anual del trastorno oscilan entre el 3% y el 8%. Este trastorno es probablemente el que coexiste con más frecuencia con otros trastornos mentales, en especial con trastornos del estado de ánimo y otros trastornos de ansiedad. Quizás un 50% de los pacientes con este trastorno sufren otros trastornos psiquiátricos. La proporción mujeres-hombres es de 2 a 1. La edad de inicio es difícil de determinar, ya que la mayoría de los pacientes afirman que sufren ansiedad desde que son capaces de recordar.

Seguro salud - Activa

Los pacientes normalmente acuden en busca de ayuda profesional sobre los 20 años, aunque el primer contacto con un especialista puede darse a cualquier edad. Sólo un tercio de los pacientes que sufren un trastorno de ansiedad generalizada buscan ayuda psiquiátrica.

Causas del trastorno de ansiedad generalizada

Como ocurre con la mayoría de los trastornos mentales, no se conoce cuál es la causa del trastorno de ansiedad generalizada. Tal y como se define en la actualidad, en su origen participan factores biológicos, psicológicos, sociales y existenciales, que seguramente interactúan entre ellos.

Diagnóstico del trastorno de ansiedad generalizada

La distinción entre el trastorno de ansiedad generalizada y la ansiedad normal, viene marcada por las palabras “excesiva” y “difícil de controlar”, y por la especificación de que los síntomas causan un notable deterioro o malestar. La ansiedad y preocupación se asocian a tres (o más) de los siguientes síntomas:

  1. inquietud o impaciencia
  2. fatiga
  3. dificultad para concentrarse o tener la mente en blanco
  4. irritabilidad
  5. tensión muscular
  6. alteraciones del sueño (dificultad para conciliar o mantener el sueño, o sensación al despertarse de sueño no reparador)

El centro de la ansiedad y de la preocupación no se limita a los síntomas de otro trastorno; por ejemplo, la ansiedad o preocupación no hacen referencia a la posibilidad de presentar una crisis de angustia (como en el trastorno de angustia), pasarlo mal en público (como en la fobia social) contraer una enfermedad (como en el trastorno obsesivo-compulsivo), estar lejos de casa o de los seres queridos (como en el trastorno de ansiedad por separación), engordar (como en la anorexia nerviosa), tener quejas de múltiples síntomas físicos (como en el trastorno de somatización) o padecer una enfermedad grave (como en la hipocondría), y la ansiedad y la preocupación no aparecen exclusivamente en el transcurso de un trastorno por estrés postraumático.

Finalmente la ansiedad, la preocupación o los síntomas físicos provocan malestar clínicamente significativo o deterioro social, laboral o de otras áreas importantes de la actividad del individuo, y estas alteraciones no se deben a los efectos fisiológicos directos de una sustancia (p. ej., drogas, fármacos) o a una enfermedad médica (p. ej., hiperitiroidismo) y no aparecen exclusivamente en el transcurso de un trastorno del estado de ánimo, un trastorno psicótico o un trastorno generalizado del desarrollo.

El diagnóstico diferencial de este trastorno incluye todas las patologías médicas que pueden causar ansiedad. La primera evaluación debe ser médica e incluir una analítica general, un electrocardiograma, y unas pruebas de la función tiroidea. El especialista debe descartar la intoxicación por cafeína, el abuso de estimulantes, la abstinencia de alcohol y la abstinencia de sedantes, hipnóticos y ansiolíticos.

El examen del estado mental y la historia clínica deben explorar la posibilidad de que el paciente sufra un trastorno por crisis de angustia, una fobia o un trastorno obsesivo compulsivo, u otras posibilidades diagnósticas como el trastorno adaptativo con ansiedad, la hipocondría, el trastorno por déficit de atención/hiperactividad en el adulto, el trastorno por somatización y los trastornos de personalidad.

Debido a la alta incidencia de otros trastornos mentales en los pacientes con un trastorno de ansiedad generalizada el curso clínico y el pronóstico son difíciles de predecir. En cualquier caso, algunos datos indican que algunos sucesos estresantes están relacionados con el inicio del trastorno; la ocurrencia de varios sucesos negativos incrementa la probabilidad de que se desarrolle el trastorno de ansiedad generalizada.

Por definición, este trastorno es crónico, y puede sufrir oscilaciones. Más de un 25% de los pacientes sufrirá un trastorno por crisis de angustia. Otro porcentaje alto es probable que desarrolle un trastorno depresivo mayor.

Síntomas del trastorno de ansiedad generalizada

Los síntomas principales del trastorno de ansiedad generalizada son:

ANSIEDAD

La ansiedad es excesiva e interfiere en otros aspectos de la vida del paciente.

TENSIÓN MOTORA

La tensión motora se manifiesta con frecuencia en forma de inquietud, dolores de cabeza y temblor.

HIPERACTIVIDAD AUTONÓMICA

La hiperactividad autonómica suele caracterizarse por la presencia de suspiros, sudoración excesiva, palpitaciones, y diferentes síntomas gastrointestinales.

ESTADO DE HIPERALERTA

El estado de hiperalerta se hace patente por la irritabilidad del paciente y la facilidad con que se enoja.

Con mucha frecuencia, estos pacientes buscan tratamiento para sus síntomas físicos en las consultas de médicos generales e internistas. Algunos pacientes aceptan el diagnóstico de trastorno de ansiedad generalizada y siguen el tratamiento adecuado;

Tratamiento del trastorno de ansiedad generalizada

El tratamiento más eficaz para los pacientes con un trastorno de ansiedad generalizada es, probablemente, una combinación de farmacoterapia y psicoterapia, siendo aconsejable establecer de forma complementaria, pautas de higiene mental- hábitos de vida, relajación. Este tratamiento siempre debe ser realizado por un profesional debidamente formado y cualificado.

El tratamiento puede llevarle bastante tiempo al especialista, y cuando una persona consulta por sus síntomas, que le generan malestar y sufrimiento, hay que tener en cuenta y considerar que cada caso es único y por ello también lo es su diagnóstico y tratamiento, psicofarmacológico y/o psicoterapéutico.

Juan Luis Figuerido Poulain psiquiatría IMQDr. Juan-Luis Figuerido
Especialista en Psiquiatría de IMQ

+ No hay comentarios

Añadir uno