Mascarillas y deporte

A la hora de elegir la mascarilla ideal para la práctica deportiva hay que buscar aquella que permita respirar lo mejor posible y que limite la salida de aerosoles al exterior. En este sen­tido la más adecuada puede ser la quirúrgica, con el hándicap de que se humedecen con el sudor y las res­piraciones profundas con cierta rapi­dez y pierden toda su efectividad, por ello es mejor utilizar mascarillas deportivas de teji­dos impermeables y lavables que hacen el mismo efecto, pero están prepa­radas para soportar el sudor y las respi­raciones profundas, aunque es impor­tante que todo el grupo de deporte en lugares cerrados las utilice correcta­mente. En deporte al aire libre son, si cabe, más eficaces porque ventilan más y se humedecen menos.

¿Cuáles son las diferencias entre la varicela y el sarampión?

Las enfermedades del sarampión y la varicela tienen algunas características comunes y eso hace que a veces puedan generar confusión. Las dos están provocadas por un virus y son altamente contagiosas. Además, tanto la varicela como el sarampión son patologías típicas de la infancia y ambas causan un sarpullido en la piel. Aún así, hay algunos rasgos que nos permiten diferenciar entre sarampión y varicela.

Soledad y personas mayores en tiempos de coronavirus

Este 2020 siempre será recordado como el año en el que aprendimos que un virus podía cambiar nuestro modo de vida; el año en que interiorizamos el uso de la mascarilla como “nueva normalidad” y, lamentablemente, el año en el que distanciarnos de otras personas y limitar nuestras relaciones sociales se convirtieron en herramientas para frenar la trasmisión de la infección por coronavirus. Esta distancia social obligada para frenar la curva de contagios ha supuesto un aumento de la percepción de soledad en las personas mayores, viéndose privados del contacto con sus familiares y su red social de apoyo.

¿Qué son los alimentos funcionales y por qué son buenos para nuestro organismo?

El concepto de alimentos funcionales se ha ido extendiendo en los últimos años. Su origen está en alimentos tradicionales, cuyos beneficios han existido siempre, pero gracias a la investigación se han ido identificando de forma más concreta sus efectos positivos en nuestra la salud. Aunque en el mercado han ido apareciendo productos que añaden nutrientes para conseguir alimentos  funcionales, también se encuentran de forma natural, y no resulta difícil incluirlos en nuestra dieta.