La alimentación complementaria: un nuevo reto para nuestro bebé

Hablamos de alimentación complementaria cuando empezamos a ofrecer al bebé alimentos sólidos o líquidos distintos de la leche materna o de una fórmula infantil como complemento y no como sustitución de esta. Comer es un asunto de familia y cuando nuestro bebé se está acercando a esta etapa de probar otros alimentos a parte de la leche, se nos generan muchas dudas. Lo primero que debemos tener en cuenta es cómo y qué alimentos se consumen en casa. Una de las grandes verdades que vamos a ir descubriendo en la educación de nuestros hijos e hijas es que se fijan mucho más en lo que hacemos, en este caso, en lo que comemos, que en lo que decimos. Lo que es lo mismo, tenemos que predicar con el ejemplo, y quizás sean ellos los que vengan a cuestionarnos y a enseñarnos a comer de manera más saludable.

¿Cuándo va a necesitar el bebé la introducción de alimentación complementaria?

Alrededor de los 6 meses de edad (en los bebés alimentados con lactancia artificial, quizás antes) es un buen momento para empezar a ofrecer otros alimentos a nuestro bebé. Debe cumplir varios requisitos:

  • Tener interés por la comida.
  • Sentarse por sí mismo con apoyo.
  • No tener el reflejo de extrusión (expulsar los alimentos no líquidos con la lengua).
  • Agarrar objetos y llevárselos a la boca con cierto control.

¿Qué alimentación complementaria interesa más introducir?

Las reservas de hierro pueden verse reducidas tras los 6 meses de edad, sobre todo si se hizo un pinzamiento precoz del cordón umbilical al nacimiento, por lo que aquellos alimentos ricos en hierro y los que contienen vitamina C que facilita su absorción son los que primero deberíamos tratar de ofrecerles. Los alimentos ricos en hierro pueden ser de origen animal y vegetal como, por ejemplo, la carne roja, la yema de huevo, guisantes, lentejas, alubias, etc. La vitamina C está presente en frutas y verduras. Podemos ofrecer la fruta de temporada siempre sin añadir azúcar ni otros edulcorantes, y la verdura, con un poco de aceite oliva virgen que aumentará su índice calórico y las propiedades de este alimento.

El resto de los alimentos se pueden ir introduciendo poco a poco, sin demorar, teniendo en cuenta estas recomendaciones:

  • Los frutos secos por el riesgo de atragantamiento nunca ofrecerlos enteros, hasta más o menos los 3 años. Podemos ofrecerles cremas de frutos secos o triturados dentro de repostería casera que podamos hacer en casa.
  • Las verduras de hoja verde (acelga, espinaca) debemos evitarla el primer año, o introducirla en muy pequeña cantidad.
  • Los pescados de gran tamaño (pez espada, emperador, atún) deben evitarse por su posible contaminación con mercurio.
  • La sal y los azúcares añadidos no deben estar dentro de la dieta de nuestros bebés: zumos, batidos, postres azucarados deben desterrarse de su alimentación.
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¿Qué cantidades va a comer mi bebé?

Como su propio nombre indica, la alimentación complementaria no sustituye a la leche, que sigue siendo su principal alimento y que le aporta proteínas, grasas, etc. Los alimentos son un complemento, o lo que es lo mismo, la “ropa” de nuestro bebé sigue siendo la leche (materna o artificial) y los alimentos que le ofrecemos van a ser los “complementos” (pañuelo, gorro, pendientes, etc.). Nuestra tarea es ofrecer alimentos de alto valor nutricional y de forma segura, según la edad de nuestro bebé.

¿Qué es el Baby-led Weaning (BLW) o alimentación dirigida por el bebé?

Es un sistema de introducción de la alimentación complementaria en el que las responsabilidades están compartidas: tú decides cuándo, dónde y qué le ofreces de comer a tu bebé y tu hijo o hija decide qué come y cuánto, “cogen” y comen lo que necesitan.

La comida se ofrece con forma de “palito”, en forma alargada para que el bebé desarrolle sus habilidades motoras y de coordinación.

Ofrece varias ventajas:

  • El bebé continúa madurando su percepción de hambre y saciedad, atendiendo a sus sensaciones, de la misma forma que con la lactancia a demanda.
  • Si le ofrecemos alimentos sanos y variados, desarrollará el gusto por los mismos.
  • Puede aumentar la satisfacción familiar, ya que a partir del año es muy probable que toda la familia comparta el mismo menú en casa.

¿Existe mayor riesgo de atragantamiento con este sistema?

El atragantamiento no es lo mismo que la arcada, y la mayoría de los bebés en algún momento de su aprendizaje presentan una arcada, con los alimentos triturados también. Todas las familias elijan el método que elijan deben tener unos conocimientos mínimos sobre actuación en caso de atragantamiento. Los estudios actuales no relacionan el BLW con un mayor riesgo de atragantamiento, pero SIIEMPRE debemos tener unas precauciones básicas cuando damos de comer a nuestros hijos e hijas:

  • El bebé siempre en posición vertical para comer, nunca reclinado.
  • Nunca dejes al bebé sólo mientras come.
  • El bebé debe llevar él solo la comida hacia la boca, no ayudarle.
  • La comida debe tener una temperatura tibia, debemos comprobarlo antes de ofrecérselo.
  • La textura debe ser la adecuada a la edad del bebé.
  • Los alimentos deben ser cortados en forma alargada para que sobresalgan por los lados del puño, y así pueda comérselos.
  • Recuerda la lista de alimentos que pueden producir atragantamientos: manzanas crudas, uvas enteras, tomates cherry enteros, frutos secos, palomitas, salchichas, o cualquier alimento de forma redonda.

Mónica Blas matrona BilbaoMónica Blas

Matrona del centro IMQ Ajuriaguerra