<img height="1" width="1" style="display:none" src="https://www.facebook.com/tr?id=1740586279354097&amp;ev=PageView&amp;noscript=1">
Skip to content

Tomar el sol con cabeza para cuidar nuestra piel

Tomar el sol con cabeza para cuidar nuestra piel
Dr. Jesús Gardeazabal
Dermatología en IMQ

Tomar el sol de forma excesiva o sin la crema adecuada puede provocar envejecimiento de la piel, manchas e incluso cáncer.
Tan rápido como llega el verano, comienzan las campañas de
concienciación para prevenir los estragos que puede producir el sol en
la piel. Dentro de estos daños, destacan los que ocasionan las
radiaciones ultravioletas A (UVA) y B (UVB), división que se hace en
función de sus respectivas longitudes de onda. Unos y otros tienen
diferentes efectos sobre la piel, que van desde pequeñas lesiones como
su enrojecimiento y resecamiento, a consecuencias más graves como los
melanomas.

Y es que el astro rey es indispensable para la vida, pero entraña riesgos. Los rayos UVB que emite son los responsables de la síntesis de la vitamina D en la piel, que interviene de manera importante en la fijación del calcio en los huesos.
Para obtener este beneficio es suficiente con pasear entre 10 y 20
minutos en manga corta. No está justificado exponer superficies del
cuerpo muy extensas ni durante mucho tiempo.

Las radiaciones ultravioleta que recibimos al tomar el sol tienen otras propiedades más conocidas. Una exposición prolongada al sol provoca que la epidermis se defienda formando pigmentos, es decir, poniéndose morena.
Sin embargo, cuando se recibe una gran cantidad de UVB sin la
protección adecuada se producen quemaduras que, a la larga, pueden
favorecer la aparición de manchas en la piel, envejecimiento prematuro
de la misma y hasta cáncer.

En cuanto a los rayos UVA, no tienen capacidad de quemar la piel ya que llegan más atenuados a la superficie terrestre. Si bien es cierto que su exceso –por ejemplo, en los solariums– favorece la aparición de manchas y arrugas y contribuye a potenciar los efectos negativos de los UVB.

Señales de alarma ante el cáncer de piel

Una de las características de la piel es que tiene memoria, así que las quemaduras se van acumulando desde la infancia y sus consecuencias pueden aparecer en la edad adulta incluso aunque la persona lleve varios años sin tomar el sol. El efecto más grave es el cáncer de piel, que es uno de los más frecuentes en el cuerpo humano. El más habitual es el carcinoma basocelular
–se da sobre todo en cara, nariz y frente–, que crece muy lentamente.
Por ello, si aparecen lunares o manchas que aumenten de tamaño, sangren o
no se curen entre uno y dos meses, hay que pedir cita con el
especialista.

Menos frecuentes, pero más graves, son los carcinomas espinocelulares y los melanomas.
En estos casos, si no se diagnostican a tiempo pueden provocar
metástasis y comprometer la vida del paciente. Con respecto a los
melanomas, se aconseja consultar cuando aparezcan lesiones pigmentadas
que crezcan, cambien de forma y color o sangren sin ningún traumatismo
que lo justifique.

Según los datos del registro de cáncer de Euskadi, la incidencia del melanoma casi se ha triplicado en el País Vasco en los últimos 25 años.
No obstante, los porcentajes de curación han mejorado de manera
ostensible porque se diagnostican en una fase cada vez más temprana. La mayoría de estos tumores se curan extirpándolos en el quirófano.

ABCD de los melanomas

Esta son las cuatro características básicas que distinguen un melanoma:

Asimétrico

Una mitad del lunar no coincide con la otra.

Borde desigual

Los bordes son irregulares y poco definidos.

Color no homogéneo

Dentro de la mancha hay distintos tonos de un mismo color.

Diámetro amplio

El diámetro del lunar es superior a 6 milímetros.

A la hora de tomar el sol, siempre con filtro solar

El uso habitual de filtros solares constituye uno de los elementos más importantes para defendernos de los efectos negativos del sol.
El número que aparece en el envase muestra la capacidad de proteger la
piel de los rayos UVB, pero a partir del índice 20 no existen muchas
diferencias al respecto, por lo que en la práctica es mejor
utilizar un filtro solar con un índice de protección 50 ya que como
tendemos a aplicarnos menores cantidades que las aconsejadas estaremos
mejor protegidos que con factor  20. 

A la hora de tomar el sol, los especialistas recomiendan:

  • no tomar el sol de 12.00 a 16.00,
  • aplicar abundante crema media hora antes de exponerse al sol
  • repetir cada 2-4 horas, tras una sudoración excesiva o después de un baño prolongado.

Tampoco
conviene olvidar que los días nublados de primavera y verano también
hay que protegerse, ya que las nubes no frenan del todo la llegada de
radiaciones ultravioletas.

Saber más sobre

Artículos relacionados

Colposcopia: qué es, para qué sirve y cómo prepararse
¿Has oído alguna vez hablar a tu ginecólogo o médico de cabecera de la colposcopia? ¿Sabes en qué ...
Artículo 3 min
Cirugía ambulatoria, más rápida y menos invasiva
Se define como cirugía ambulatoria a las intervenciones quirúrgicas realizadas bajo anestesia ...
Artículo 2 min
Síntomas y causas del colesterol alto: ¿cómo prevenirlo?
Las alteraciones del metabolismo relacionadas con los lípidos –conocidas como dislipemias y que ...
Artículo 3 min
Pros y Contras de las Infiltraciones | ¿Cuándo son recomendables?
El acto médico de infiltrar consiste en administrar una sustancia directamente en el lugar ...
Artículo 3 min

Guías y recursos

Consejos para cuidar tu salud dental
Guía con los 10 consejos principales para cuidar nuestra salud dental.
Guía descargable
Aspectos a tener en cuenta para elegir tu seguro médico
Cuáles son los aspectos que debes tener en cuenta para elegir tu seguro médico privado.
Guía descargable
Plan de entrenamiento para corredores
La guía perfecta para alcanzar todas las metas que te propongas como runner.
Guía descargable