Especialista en Ginecología y Obstetricia en IMQ Amárica
El dolor en la parte baja de la espalda es un problema bastante común. Cuando encontramos dolor lumbar en el embarazo, hablamos de una complicación frecuente, que se debe a la coexistencia de varias modificaciones fisiológicas normales en la gestación. Están relacionadas con cambios musculoesqueléticos y hormonales, que incrementan marcadamente la posibilidad de que aparezca.
¿Es normal el dolor lumbar en el embarazo?
No se puede decir que sea una situación normal, ya que se trata de una complicación de embarazo, además de ser la más usual. Sin embargo, en la gran mayoría de los casos suele ser pasajera y tolerable, aunque puede producir limitaciones en las actividades.
La Organización Mundial de la Salud señala que, durante el embarazo, se presentan alteraciones que en algunos casos pueden prolongarse durante meses después del parto, entre las que figura el dolor lumbar. Conocer las causas del dolor lumbar en el embarazo es necesario para su prevención y tratamiento.
¿Cuáles son las causas del dolor lumbar en el embarazo?
Ya desde el segundo trimestre, alrededor de la semana 22, se manifiesta el conjunto de cambios fisiológicos y biomecánicos que causan el dolor lumbar en el embarazo. En el tercer trimestre aumenta notablemente su frecuencia. Las modificaciones más importantes son las siguientes:
Desplazamiento del centro de gravedad
Habitualmente, el centro de gravedad se sitúa delante de la segunda vértebra sacra. Pero durante la gestación hay un progresivo aumento del volumen del abdomen y de las glándulas mamarias. Este peso adicional desplaza en varios milímetros el centro de gravedad, que pasa hacia delante. La consecuencia son los cambios posturales compensatorios, y se eleva la carga que reciben los ligamentos de la columna lumbar y el sacro.
Modificaciones en la musculatura de la pared abdominal
El desarrollo del volumen abdominal desde el segundo trimestre hace que se distienda la musculatura, que pierde el tono y la fuerza, con sobrecarga biomecánica de la columna lumbar. Los músculos lumbares se separan, se alargan y se alteran sus ángulos de inserción, generando un desequilibrio.
Curvaturas y discos intervertebrales
En la columna existen varias curvaturas normales y durante el embarazo, el ángulo de las lumbares y dorsales se acentúa. Además, los hombros y el sacro se dirigen hacia delante. Todos estos cambios desajustan la dinámica de la columna vertebral.
El aumento de peso al final del embarazo puede ser de 12 a 16 kilos, lo que sobrecarga los discos intervertebrales. Este es otro factor que contribuye a producir dolor lumbar bajo en el embarazo.
Efecto de las hormonas
La acción de los estrógenos, la progesterona y la relaxina es sinérgica y provoca laxitud en los ligamentos y reblandecimiento de los cartílagos. La inestabilidad articular es la consecuencia, sumando otro cambio fisiológico que incide en la aparición del dolor lumbar.
¿Cómo aliviar el dolor lumbar en el embarazo de forma segura?
Muchos recursos generales son útiles para calmar el dolor lumbar del embarazo en el tercer trimestre o prevenir su aparición. Mantén la actividad física habitual y compleméntala con algunos ejercicios de estiramiento, además de incluir medidas físicas y posturales.
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La buena postura: la higiene postural evita sobrecargas adicionales en la zona lumbar en cualquier situación. Lo mejor es la posición erguida, con los hombros relajados y dirigidos hacia atrás. Al estar de pie ayuda separar un poco las piernas o colocarlas de forma alterna sobre un posapié. Al estar sentada, conviene mantenerse derecha y contar con apoyo lumbar en el asiento.
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Calzado y accesorios: el uso de tacones altos incrementa la presión sobre la zona lumbar, además de afectar al equilibrio, con riesgo de caídas. Tampoco conviene usar un calzado totalmente plano. Emplea zapatos cómodos, con soporte para el arco, que den espacio a los dedos para permitir el movimiento. El tacón debe ser ancho y bajo, de 3 a 4 centímetros.
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La faja de maternidad o de soporte, y los pantalones que tienen una banda elástica ancha, pueden ayudar a dar estabilidad a la columna, para prevenir el dolor lumbar en el embarazo. Se emplean por debajo de la curva abdominal desde el final del segundo trimestre.
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El ejercicio: mantenerte activa es vital, realizando como siempre las rutinas cotidianas. Si eres sedentaria, es buen momento para iniciar un ejercicio de baja intensidad. Si practicas deporte de forma habitual, no debes suspenderlo, aunque sí moderarlo para evitar las situaciones extenuantes o competitivas. La natación o las caminatas aumentan el tono de la musculatura de la espalda. Bajo la guía de un fisioterapeuta, pon en práctica además estiramientos para mantener el buen funcionamiento de la zona.
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Al dormir: la postura ideal para dormir es de costado, con las rodillas flexionadas. Usa una almohada para colocarla entre las piernas. Esta posición es la que menos presión produce en la espalda, ideal para evitar el dolor lumbar en el embarazo.
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Medidas físicas: cuando se presenta el dolor lumbar, la fisioterapia puede ser de gran utilidad. La aplicación alterna de calor y frío local calma el malestar porque relaja la musculatura. Además, los masajes contribuyen a disipar el dolor y las contracturas.
¿Cuándo consultar al ginecólogo o la matrona?
El dolor lumbar durante el embarazo no debe ser causa de preocupación en la mayoría de los casos. Sin embargo, existen algunos signos a los que debes prestar atención, porque pueden ser el aviso de un problema:
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Dolor lumbar muy intenso y persistente
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Orina oscura o de olor fuerte
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Ardor al orinar
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Contracciones
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Fiebre
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Sangrado vaginal
Si te ocurre esto, puedes solicitar una consulta en el Servicio de Maternidad de nuestra Clínica IMQ Zorrotzaurre.
El dolor lumbar en el embarazo se puede prevenir o controlar con las recomendaciones de este artículo. Vigilar la postura, mantenerte activa y recurrir a las medidas físicas sugeridas contribuyen a tu bienestar y el de tu bebé. ¡Confía en nuestro Servicio de Maternidad!




