Bacterias intestinales: cómo combatirlas

Las bacterias intestinales son importantes a la hora de que nuestro organismo funcione bien y no tengamos problemas relacionados con el sistema digestivo. Se encargan de la parte del proceso digestivo en el que asimilamos los nutrientes y micronutrientes procedentes de los alimentos para tener una buena salud. También, las bacterias intestinales tienen la propiedad de eliminar aquellas cosas que no nos aportan nada positivo, e incluso de deshacerse de lo que además tiene efectos negativos en nuestro cuerpo.

Por eso, la función intestinal es primordial para tener una buena salud y prevenir enfermedades. Sin embargo, se pueden originar problemas si las bacterias intestinales crecen en exceso o sufren alguna alteración.

Bacterias intestinales más comunes

El conjunto de bacterias que habitan en nuestro intestino se llama flora intestinal, y está compuesta por una gran cantidad de bacterias.

  • Flora bacteriana. La flora bacteriana actúa como defensa de nuestro organismo, sin embargo, cuando se ve alterada por algún cambio como ingesta de antibióticos o malos hábitos de alimentación, puede producir gases, diarrea o algunas infecciones.
  • Escherichia Coli. Es el tipo de bacterias más abundantes de nuestra flora intestinal, pero si crecen en exceso pueden producir infecciones.
  • Estreptococos. La presencia de estreptococos en nuestro organismo es normal, pero, como la escherichia coli, si crece en exceso puede producir dolencias gastrointestinales.
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¿Qué ocurre cuando sufrimos un sobrecrecimiento bacteriano intestinal?

Comparado con el intestino grueso, el intestino delgado contiene pocas bacterias en su interior, mide entre 8 y 9 metros y está conectado con el estómago. El sobrecrecimiento bacteriano ocurre en el intestino delgado y es una dolencia muy común.

El sobrecrecimiento bacteriano intestinal o sobrecrecimiento bacteriano del intestino delgado (SBID o SIBO son sus siglas en inglés) es un síndrome heterogéneo producido por un número excesivo y/o una alteración en el tipo de bacterias presentes en el intestino.

Las causas de sufrir esta dolencia son:

  • Padecer de intestino irritable.
  • Ser diabético.
  • Ser celíaco y comer alimentos que no se toleren.
  • Consumir mucho alcohol.
  • Consumir muchos antibióticos.
  • Sufrir una momentánea alteración de los ácidos gástricos.

Síntomas del sobrecrecimiento bacteriano intestinal

El cuadro clínico habitual cuando nuestras bacterias intestinales crecen demasiado son:

  • Hinchazón abdominal. Se irrita la parte baja del aparato digestivo y aumentan las flatulencias.
  • Las flatulencias se incrementan con el sobrecrecimiento bacteriano intestinal.
  • Diarrea. La diarrea es el síntoma más común de esta dolencia. Las heces se vuelven casi siempre acuosas, muy líquidas.
  • Digestiones pesadas. Las digestiones se vuelven lentas y dolorosas cuando sufrimos el síndrome del sobrecrecimiento bacteriano del intestino. Nos sentiremos llenos y con muchas molestias.
  • Pérdida de peso. Se ocasiona una destrucción gradual de las células del intestino y no se absorben los nutrientes necesarios.

Cómo combatir la alteración de las bacterias intestinales

Una vez hayamos sufrido algunos de los síntomas comentados anteriormente, lo más recomendable es acudir a un especialista médico que pueda diagnosticarnos, de manera adecuada, y nos recete un tratamiento farmacológico que, normalmente, estará basado en antibióticos.

Sin embargo, y como en todas las patologías, la manera más efectiva de combatir estas dolencias es intentar prevenirlas. Para ello, podemos seguir una serie de pautas que nos ayudarán.

  • Comer poca cantidad diversas veces al día. Los intestinos se limpian, más o menos, cada dos horas. Por eso, es importante no darles trabajo extra y comer poca cantidad aunque aumente el número de veces que consumimos alimentos al día. Se recomienda que sean 5 comidas.
  • Incrementar el consumo de agua. Consumir abundante agua te ayudará a mantenerte hidratado y también contribuirá a la expulsión de las toxinas y los desechos fecales acumulados en estos órganos. También podemos consumir infusiones que aportan el mismo efecto.
  • Evitar consumir alimentos con lactosa y carbohidratos fermentables.
  • Aumentar el consumo de frutas y de fibra. Las más recomendables son:
    • Plátanos
    • Uvas
    • Arándanos
    • Limones
    • Kiwis
    • Pomelos
  • Disminuye el consumo de alimentos con grasa. La grasa es difícil de digerir y aumenta la diarrea.
  • Tomar suplementos vitamínicos. Te pueden ayudar a absorber mejor los nutrientes de los alimentos.

Lander Hijona Muruamendiaraz

Especialista en aparato digestivo en IMQ

 

 

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