<img height="1" width="1" style="display:none" src="https://www.facebook.com/tr?id=1740586279354097&amp;ev=PageView&amp;noscript=1">
Skip to content

Ansiedad o fobia social: síntomas, causas y tratamiento

Ansiedad o fobia social
Dra. Purificación López
Especialista en Psiquiatría del centro médico IMQ Amárica en Vitoria-Gasteiz

Realizar una entrevista de trabajo, hacer una presentación en la universidad o simplemente tener una cita son situaciones a las que todos debemos enfrentarnos a lo largo de nuestra vida. Si bien es cierto que generan cierta tensión emocional, los síntomas del trastorno conocido como fobia social (también ansiedad social) van más lejos, y cada vez son más frecuentes. Este aumento no sólo es debido a un ritmo de vida frenético, sino también a factores como el coste psicológico de la COVID-19.

Para darle la importancia que se merece, en este artículo te explicaremos qué es la fobia social, cuáles son sus síntomas, causas y posibles tratamientos.

Qué es la ansiedad social

La ansiedad o fobia social es un trastorno de ansiedad que va mucho más allá de la timidez y que genera un temor intenso a ser enjuiciado por los otros en el contexto de un grupo pequeño (no multitud) y suele llevar a evitar situaciones sociales determinadas. Nace de la sensación de sentirnos constantemente juzgados y observados por los demás, sintiéndonos incapaces de reaccionar.

Estos sentimientos terminan por dificultar el desarrollo de las tareas cotidianas y pueden provocarnos mucho estrés emocional. El temor que genera la fobia social puede ser tan intenso que las personas que lo padecen no se ven capaces de controlarlo.

El trastorno de ansiedad social presenta iguales tasas en niños y adolescentes que en los adultos, la prevalencia disminuye con la edad. Al contrario que la mayoría de las fobias, la fobia social se presenta con igual frecuencia en varones que en mujeres y puede llegar a impedir que una persona alcance su máximo potencial. Sin embargo, su control es posible y no tiene por qué limitarnos durante toda nuestra vida.

Síntomas de la fobia social

Ahora bien, es frecuente que, en una temporada de bajo ánimo, nos preguntemos: ¿cómo puedo saber si estoy sufriendo algún grado de fobia social? En primer lugar, cabe destacar que el hecho de que alguien sienta timidez ante aspectos cotidianos de la vida no tiene porqué significar que padezca ansiedad social. Sentirnos más o menos cómodos ante ciertas situaciones depende del carácter de cada persona y de las experiencias que hayamos tenido a lo largo de la vida.

Hablamos de un trastorno cuando la persona siente verdadero pánico y busca huir, como sea, de las situaciones sociales, que le atormentan. Los síntomas que se asocian a la fobia social pueden ser de tipo físico , cognitivos y/o conductuales:

Síntomas físicos

Los síntomas físicos de la fobia social más frecuentes son:

  • Palpitaciones aceleradas.
  • Enrojecimiento.
  • Malestar estomacal.
  • Exceso de sudoración.
  • Tensión muscular.
  • Presentar dificultades para respirar.

Síntomas cognitivos y/o conductuales

En cuanto a los síntomas emocionales podemos enfrentarnos a los siguientes:

  • Sentir miedo ante aquellas situaciones en las que seremos juzgados.
  • Temor por interactuar con personas que no conocemos.
  • Dejar de realizar ciertas acciones por miedo al qué dirán (por ejemplo, hablar en público).
  • Tener miedo a padecer ciertos síntomas físicos frente a situaciones sociales. Por ejemplo, ponerse rojo, sudar, tartamudear cuando hablamos, sensación de mareo, que nos tiemble la voz…
  • Sentir fobia antes de enfrentarnos a aquellas situaciones que nos dan miedo.
  • Buscar fallos o analizar cada uno de los encuentros sociales que tenemos una vez han finalizado.
  • Creer que una mala experiencia social tendrá unas consecuencias nefastas para nuestra vida.

Principales causas de la fobia social

Interpretar erróneamente las conductas ajenas es uno de los principales factores que fomentan la aparición de este trastorno. En general son tres las causas que se barajan para su aparición.

  • Genética. Parece existir cierto componente hereditario, sin embargo, científicamente no se sabe por qué algunos miembros de la familia la desarrollan y otros no. Sigue sin determinarse cuánto hay de componente genético y cuánto de conductas aprendidas.
  • Nuestro propio carácter. Las personas más retraídas sufren un riesgo mayor de padecerla cuando se enfrentan a experiencias nuevas.
  • Características físicas. como una deformidad facial, tener Parkinson o ser tartamudo, pueden aumentar nuestra inseguridad frente a situaciones sociales.
  • Entorno. Existe una relación directa entre los progenitores más controladores y la aparición de este tipo de fobia en la juventud. Además, ciertas personas pueden llegar a sufrirla tras haberse enfrentado a una situación social incómoda. Por ejemplo, aquellos niños que tienen que enfrentarse al rechazo, las burlas de sus compañeros y otros acontecimientos negativos, son más propensos a ella.
  • La estructura de nuestro cerebro. Un núcleo amigdalino hiperactivo implica reacciones excesivas ante el miedo.
  • Aumento de las exigencias sociales. Por ejemplo, tener que realizar una ponencia, conocer a gente nueva o dar un discurso, pueden desencadenar este tipo de ansiedad.
  • La exposición a ciertas redes sociales, como Instagram o Snapchat, que según una encuesta realizada por la Royal Society for Public Health (RSPH) y el Young Health Movement del Reino Unido, pueden afectar negativamente a la salud emocional de los más jóvenes.

Tratamiento para el trastorno de la ansiedad o fobia social

No tratar la ansiedad emocional a tiempo puede dar lugar a graves consecuencias. Algunas de ellas son:

  • Situaciones sociales muy complejas donde la persona afectada termina por aislarse.
  • Personas con una baja autoestima y nulas habilidades sociales.
  • Limitar el desarrollo académico o laboral.
  • Ser muy sensible a las críticas externas y dar rienda suelta a los pensamientos negativos.
  • Presentar cuadros depresivos u otras formas de ansiedad
  • Abuso de diversos tipos de estupefacientes y alcohol para intentar paliar los efectos adversos de nuestra fobia social e incluso intentos de suicidio.

Deberemos consultar con un experto en salud mental si notamos que nuestros temores impiden que vivamos situaciones sociales normales. Existen diferentes tipos de terapias psicológicas que podrán aplicarse.

Las terapias cognitivo-conductuales son las que suelen obtener mejores resultados ante la ansiedad social. Se pueden mencionar, por ejemplo, las técnicas de afrontamiento, las técnicas de control del estrés o las de control del pensamiento. Cuando la fobia social es grave y repercute en nuestro funcionamiento diario, el tratamiento psicológico debe asociarse a tratamiento psiquiátrico (psicofármacos: antidepresivos y ansiolíticos)

Padecer fobia social es más frecuente de lo que pensamos. El miedo al qué dirán está presente en todos nosotros de una u otra manera. Y, aunque podamos creer que no tiene solución, sí la hay. Aprender a hacerle frente y que no se interponga en el desarrollo de nuestra vida cotidiana está en nuestras manos.

Saber más sobre

Artículos relacionados

¿Cómo afecta el estrés al sistema inmune?
La relación entre el sistema inmune y el sistema nervioso es muy compleja, pero existe una conexión ...
Artículo 3 min
Aprender a controlar los ataques de ira
La frustración, la tristeza, la ansiedad, el miedo, la impotencia… Si no aprendemos a gestionar ...
Artículo 3 min

Guías y recursos

Consejos para cuidar tu salud dental
Guía con los 10 consejos principales para cuidar nuestra salud dental.
Guía descargable
Aspectos a tener en cuenta para elegir tu seguro médico
Cuáles son los aspectos que debes tener en cuenta para elegir tu seguro médico privado.
Guía descargable
Plan de entrenamiento para corredores
La guía perfecta para alcanzar todas las metas que te propongas como runner.
Guía descargable