Matrona en la clínica IMQ Zorrotzaurre
Sin duda, el primer embarazo es una etapa decisiva en la vida de cualquier mujer. Sabes que todo va a empezar a ser diferente y te llenas de emociones y expectativas que nunca sentiste. La preparación al parto en Bilbao es un recurso esencial para conocer, como madre primeriza, las modificaciones físicas, psíquicas, familiares y de relación con el entorno por las que atravesarás.
Consejos para la preparación al parto en Bilbao
El embarazo y el parto son procesos totalmente naturales y en la gran mayoría de los casos pueden evolucionar normalmente, aun sin intervención externa. Sin embargo, no están exentos de algunos riesgos. Gracias al nivel de los conocimientos médicos en la actualidad, sabemos qué alteraciones pueden presentarse y cuáles son las recomendaciones que necesitas seguir para evitarlas. Tanto la buena salud general de la madre como los cuidados durante la gestación contribuyen a que el feto y, más adelante el o la bebé, sean saludables.
¿Cuándo comenzar las consultas prenatales?
Si entre tus planes está ser madre primeriza en un futuro cercano, es recomendable es que acudas a la consulta previa al embarazo durante el año que lo precede. Entre otros beneficios, este control permite iniciar las medidas preventivas para evitar problemas en la salud del feto, como los defectos del tubo neural o el riesgo de sufrir enfermedades hereditarias. También es el momento indicado para tomar las acciones destinadas a evitar de forma temprana la exposición a tóxicos, como el tabaco o el alcohol.
En cuanto a la primera consulta prenatal, lo más adecuado es concertar la cita antes de cumplir 12 semanas de embarazo. Luego, la periodicidad será: cada 2 a 4 semanas en los primeros trimestres y luego semanalmente, desde la semana 36. Conviene que la pareja de la madre acuda a estas evaluaciones, para conocer los cuidados e involucrarse desde el inicio en el proceso.
En las consultas prenatales se monitorizan la salud materna y fetal, pero van más allá en sus propósitos. Es una actividad preventiva en la que se vigilan las distintas etapas del embarazo, se recomiendan los cuidados pertinentes a cada paciente y se realizan las pruebas y exploraciones necesarias. Según nos explica la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia, entre sus objetivos destacan los siguientes:
- Identificar los riesgos de salud de la mujer embarazada.
- Prevenir las posibles patologías.
- Diagnosticar y tratar precozmente los trastornos que surjan durante el embarazo.
- Favorecer la participación de la mujer y su pareja en el proceso.
¿Qué debes y no debes hacer?
Un tema que parece obvio es saber si ya estás embarazada. Cada gestación es distinta y los síntomas que indican que ya está en marcha también son diferentes de una mujer a otra. Sin embargo, una señal inequívoca es la ausencia de la regla, aunque este cambio puede deberse a otras razones.
Una prueba de embarazo te sacará de dudas, ya que suelen dar un resultado bastante fiable a los 15 días de la concepción, momento que coincide aproximadamente con los primeros días de retraso menstrual. Este resultado lo confirmará el médico con una prueba de laboratorio o una ecografía. Otros síntomas que pueden afectar son los siguientes:
- Aumento de tamaño y sensibilidad en los pechos.
- Aumento inusual del apetito.
- Náuseas matutinas.
- Dolor lumbar.
- Flujo vaginal copioso.
- Cansancio o fatiga.
- Hipersensibilidad emocional.
Lo que debes evitar
Uno de los temas más importantes a tratar durante la consulta previa al embarazo y la primera prenatal son los potenciales riesgos que tus hábitos, estilo de vida o condiciones laborales representan para el feto. Respecto a la alimentación, debes cuidarte de consumir los productos que puedan contagiarte una infección o contener sustancias tóxicas:
- Mercurio: el atún, el pez espada, el lucio y el cazón pueden contener este metal.
- Toxoplasmosis: la carne cruda puede ser fuente de contagio. Evita también el contacto con heces de gato.
- Salmonela: presente en los huevos, la carne y el pollo crudos o mal cocidos y los quesos no pasteurizados.
- Listeriosis: se contagia a través de la leche y los quesos no pasteurizados o mal refrigerados y los fiambres, o carnes frías.
- El exceso de sal contenido en snacks, boquerones y anchoas incrementa la presión arterial.
Los medicamentos que utilices siempre deben estar autorizados por tu médico, aunque sean de venta libre o los hayas tomado anteriormente. Esto incluye no solo los producidos por los laboratorios, sino las preparaciones naturales, las basadas en hierbas y los suplementos vitamínicos o alimenticios.
La cafeína puede provocar retraso en el desarrollo y crecimiento del feto. Esta sustancia está en el café, pero recuerda que también la contienen el té, las bebidas energizantes y muchos refrescos. Limita el consumo de estas bebidas durante todo el embarazo.
En cuanto a las sustancias tóxicas, hablaremos en primer lugar del alcohol. No existe un nivel seguro. Cualquier cantidad que bebas representa un riesgo de toxicidad fetal por dos razones. La primera es que atraviesa rápidamente la placenta y la segunda es que el metabolismo inmaduro del feto no puede metabolizarlo rápidamente, por lo que se acumula en su organismo. Entre los daños que causa figuran alteraciones del aprendizaje y de la conducta, anomalías en las facciones y retraso en el crecimiento.
Con el tabaco sucede algo parecido: ninguna cantidad de cigarrillos al día es segura. Las madres fumadoras dan a luz a bebés de menor peso, o con mayor riesgo de muerte súbita del lactante y de malformaciones como el labio leporino. Además, afecta al desarrollo del cerebro, con alteraciones del aprendizaje y de la conducta. No solo es preciso dejar de fumar, sino evitar vapear o ser fumadora pasiva.
Los riesgos laborales distan de ser un tema de menor importancia. En muchos ambientes de trabajo coexisten varios, de distinta naturaleza, y aunque la madre cuente con los equipos de protección, puede que estos no funcionen para el feto. Un ejemplo claro es el ruido, del que la madre puede protegerse con cascos acústicos, pero que dejan al feto expuesto. La inmersión en el líquido amniótico acelera la transmisión de los sonidos y los niveles por encima de 90 o 100 decibelios pueden lesionar el oído que está en formación, produciendo un déficit auditivo, además de bajo peso al nacer y parto prematuro.
Otros tipos de riesgos también representan un peligro para la madre y el hijo o hija por nacer. Por esta razón, en cuanto sepas que estás embarazada debes informar a la empresa para que se tomen las medidas pertinentes. Estas pueden incluir un cambio o adaptación del puesto de trabajo, evitar los turnos nocturnos o reducir la jornada laboral. El propósito es evitar la exposición a riesgos como los siguientes:
- Manejo de cargas.
- Ruido.
- Radiaciones.
- Temperaturas extremas.
- Posturas sostenidas.
- Bipedestación prolongada.
- Manejo de sustancias tóxicas.
- Presencia de virus, bacterias, hongos o parásitos.
Lo que debes hacer
Entre los cuidados que te ayudarán a prepararte para el parto figuran la alimentación equilibrada, con abundantes frutas y verduras muy bien lavadas, y el consumo de alimentos con alto contenido en proteínas de alto valor biológico, como los huevos y el pollo, siempre bien cocidos. Es necesario que te mantengas hidratada, tomando varios vasos de agua al día. Prescinde de alimentos procesados, como la bollería o las comidas congeladas. Si las náuseas son muy molestas, come en cantidades reducidas y con frecuencia.
En cuanto al ejercicio físico, es un aspecto más importante que nunca. No solamente te ayudará a mantenerte saludable y con una buena postura, sino que al caminar o nadar evitarás el dolor en la parte baja de la espalda, frecuente durante el embarazo. En las clases para el parto que impartimos en la Clínica IMQ Zorrotzaurre podrás aprender a hacer varios ejercicios útiles para fortalecer la zona lumbar y el suelo pélvico, lo que ayuda a prevenir los desgarros.
Finalmente, en las últimas semanas del embarazo prepara todo lo que necesitarás para la llegada del bebé. Recuerda que las ropitas de tu niño o niña deben estar lavadas y sin etiquetas en el momento de usarlas.
Curso de preparación al parto en Bilbao
Los avances en medicina te permiten tener acceso a una gran cantidad de información, algo con lo que nuestras abuelas no contaban cuando tuvieron a sus hijos. En la Unidad de Maternidad de la Clínica IMQ Zorrotzaurre impartimos clases de preparación al parto en Bilbao, en las que estarás acompañada por matronas con mucha experiencia y sólida formación.
Creemos que es la mejor manera de construir una relación cercana y de confianza con la persona que te atenderá cuando llegue el momento de dar a luz. Por otra parte, adquirirás una información exacta y científicamente fundamentada, que te preparará para los cambios que ocurren en el embarazo, el parto y el puerperio.
Compartirás con las matronas y otras embarazadas el espacio que hemos creado para el parto respetuoso, en el que la tecnología punta se administra sin forzar los procesos naturales. Los conocimientos que adquieras te permitirán tomar por ti misma las decisiones relacionadas con este proceso único, en el que eres la protagonista. Tendrás la ocasión de consensuar tu Plan de Parto Individualizado junto con las matronas, y aclarar todas las dudas que tengas.
Las 7 sesiones del curso de preparación al parto se imparten de forma semanal. Combinan la teoría y la práctica, que incluye ejercicios, más el apoyo de recursos audiovisuales. Se recomienda comenzar en la semana 28 del embarazo, aunque somos flexibles en este punto.
La preparación al parto es una etapa preciosa, llena de esperanzas e ilusiones. ¿Qué mejor manera de vivirla que rodeada de otras embarazadas y de matronas expertas en Bilbao? Todas ellas son personas que entienden tu situación y con las que puedes compartir tus dudas y temores. No vaciles en participar en este curso para obtener todos sus beneficios y dar el primer paso para ser tu mejor versión como madre.




