Otorrinolaringóloga en IMQ Amárica
La rinitis y la sinusitis son enfermedades muy frecuentes que afectan a las fosas nasales y los senos paranasales. Aunque a menudo se confunden, no son exactamente lo mismo, aunque están muy relacionadas.
¿Qué es la rinitis?
La rinitis es la inflamación de la mucosa que recubre las fosas nasales. Se manifiesta habitualmente por:
- Congestión u obstrucción nasal.
- Secreción nasal o rinorrea.
- Estornudos frecuentes.
- Prurito o picor nasal.
Las rinitis se pueden clasificar en:
Rinitis infecciosa
La rinitis infecciosa es la inflamación de la mucosa de las fosas nasales causada por infección generalmente vírica. Es la forma más común de rinitis y comúnmente conocemos como resfriado común y generalmente provocado por rinovirus.
Es un proceso agudo, la mayoría se resuelve de manera espontánea. Las personas adultas presentan entre 2 y 5 episodios al año. Los niños pueden tener 7 a 10 episodios anuales, ya que su sistema inmunitario está en desarrollo.
Rinitis alérgica
La rinitis alérgica es desencadenada por alérgenos como el polen, los ácaros del polvo y epitelio de animales.
Se ha observado que alrededor del 21 % de los niños entre 6- 7 años y casi el 40% de los adolescentes de 13 a 14 años presentan síntomas de rinitis, puede ser de carácter intermitente o persistente con síntomas durante muchos meses.
Rinitis no alérgica
Pueden estar relacionadas con factores como cambios de temperatura, olores intensos, contaminación, estrés o alteraciones hormonales.
Alrededor del 8% de niños de 4 años y el 6% en niños de 8 años presentan síntomas de rinitis no alérgica. En personas mayores también es frecuente, un estudio en mayores de 65 años mostró que casi 3 de cada 10 personas presentan síntomas de rinitis, aunque no siempre es posible diferenciar con exactitud el tipo.
¿Qué es la sinusitis?
La mucosa nasal recubre el interior de las fosas nasales y senos paranasales, su principal función es humedecer, calentar el aire, atrapar polvo, alérgenos, virus y bacterias que ayuda a eliminar gracias a los ”pelitos” llamados cilios, el interior está recubierto de moco que actúa como filtro para retener las partículas.
Los senos paranasales son cavidades dentro de los huesos de la cara y cráneo conectada con las fosas nasales, su función es aligerar el peso del cráneo, humidificar, calentar el cráneo y contribuir a la resonancia de la voz, existen varios senos paranasales, los senos maxilares, etmoidales, frontales y esfenoidales.
La mucosa de los senos paranasales es contigua a la mucosa de las fosas nasales, de modo que es muy infrecuente que la inflamación de la mucosa de los senos paranasales ocurra de forma aislada de la mucosa nasal. Por lo tanto, el término rinosinusitis es más preciso que el término sinusitis. Lo que habitualmente conocemos como un resfriado común, es una rinosinusitis aguda de origen viral. Más del 80% de las infecciones del tracto respiratorio superior adquiridas en la comunidad son de origen viral, y afectan a las fosas nasales, la rinofaringe y los senos paranasales.
Los síntomas más frecuentes son:
- Bloqueo/obstrucción/congestión nasal.
- Rinorrea (anterior o posterior)
Que se asocian a:
- Dolor/presión facial.
- Hiposmia/anosmia.
Es necesaria la presencia de al menos dos de este conjunto de síntomas. Para que el problema se considere recurrente deben existir períodos libres de síntomas.
La RSA tiene una prevalencia anual del 6-15%. La mayoría de las rinosinusitis son agudas y de origen viral, mejorando en pocos días. En un pequeño porcentaje de casos pueden complicarse con una infección bacteriana.
Entonces, ¿en qué se diferencian rinitis y sinusitis?
La rinitis afecta solo a las fosas nasales. La sinusitis (rinosinusitis) afecta a las fosas nasales y senos paranasales. La rinitis puede existir sola, pero la sinusitis casi siempre va acompañada de rinitis. Aunque no suelen ser enfermedades graves, la rinitis y la sinusitis afectan notablemente a la calidad de vida, alterando el sueño, el rendimiento laboral o escolar y el bienestar general. Por ello, un diagnóstico correcto y un tratamiento adecuado son fundamentales.
¿Cuándo consultar?
Es recomendable acudir al profesional sanitario si los síntomas:
- Duran más de 10–12 días.
- Empeoran con el paso del tiempo.
- Se acompañan de fiebre alta o dolor facial intenso.
Un buen control puede evitar complicaciones y mejorar de forma significativa la calidad de vida.




