
Conoce los factores que protegen tu salud cardiovascular y te ayudan a vivir mejor.
Lo primero, prevenir

8 de cada 10 personas sufrirán dolores musculoesqueléticos en algún momento de su vida

El dolor muscular y articular no es algo puntual ni excepcional. Forma parte del día a día de muchas personas. En España, los trastornos musculoesqueléticos son una de las principales causas de limitación funcional y afectan directamente al bienestar físico y emocional.
En Euskadi, el 85 % de la población refiere dolor de espalda y más de la mitad molestias en el cuello, impactando directamente en su calidad de vida. Es frecuente, además, que las molestias empiecen de forma leve y se normalicen hasta que el dolor se vuelve crónico.
La mayoría de esta dolencias se pueden prevenir. Detectar los primeros signos, moverse de forma adecuada y contar con orientación profesional a tiempo permite frenar pequeñas sobrecargas antes de que se conviertan en lesiones.
Desde IMQ impulsamos un proyecto integral de prevención musculoesquelética, basado en la educación, la detección temprana, la rehabilitación y el acompañamiento continuo a través de la App IMQ, para ayudar a cuidarte antes de que aparezcan las primeras molestias.

40%
Sedentarismo

21%
Sobrecarga física

50%
Estrés

50%
Descanso insuficiente
22%
Obesidad

Pasar muchas horas sentados, frente a una pantalla o repitiendo los mismos movimientos puede generar tensión acumulada. Pequeños ejercicios y ajustes posturales ayudan a aliviar la carga en espalda, cuello y hombros y a prevenir molestias antes de que aparezcan.
El sedentarismo y la falta de movimiento también afectan al cuerpo. Rutinas sencillas de movilidad y fortalecimiento permiten mantener las articulaciones activas, prevenir rigideces y cuidar tu bienestar incluso en los días con menos tiempo.
Preparar el cuerpo antes de entrenar y cuidarlo después es clave para evitar lesiones. Ejercicios de calentamiento, fortalecimiento y recuperación ayudan a entrenar con mayor seguridad y a proteger músculos y articulaciones.
Trabajar desde casa sin un entorno ergonómico puede aumentar el riesgo de sobrecargas. Pautas posturales, pausas activas y ejercicios específicos ayudan a compensar malas posiciones y a reducir el dolor muscular.
Tanto el esfuerzo físico como las largas jornadas sedentarias pasan factura al cuerpo. Ejercicios suaves y guiados ayudan a descargar tensiones, mejorar la circulación y favorecer la recuperación muscular al final del día.
Mantenerse de pie durante largos periodos sobrecarga piernas, zona lumbar y pies. Movimientos específicos ayudan a aliviar la fatiga, mejorar el apoyo corporal y prevenir molestias acumuladas.
La espalda soporta gran parte de la carga diaria. Ejercicios orientados a mejorar la estabilidad, reforzar la musculatura profunda y mantener una buena movilidad ayudan a prevenir el dolor lumbar y dorsal.
El estrés, las malas posturas y el uso prolongado de pantallas suelen concentrar tensión en esta zona. Pautas de movilidad y estiramiento ayudan a liberar cargas y prevenir contracturas frecuentes.
Si practicas actividad física con regularidad, adaptar los ejercicios a tu nivel y técnica es fundamental. Rutinas preventivas ayudan a mejorar el rendimiento y a reducir el riesgo de lesión
Tras un periodo de inactividad o molestias, es importante retomar el movimiento de forma progresiva. Ejercicios adaptados permiten recuperar confianza y funcionalidad respetando los ritmos de cada cuerpo.

Cuidar de tu salud musculoesquelética es más sencillo cuando sabes por dónde empezar. Por eso, hemos preparado una guía clara y práctica sobre cómo prevenir los trastornos musculares y articulares más frecuentes en el día a día. En ella encontrarás información clave, recomendaciones de movimiento y un Decálogo con las principales medidas de prevención, avaladas por nuestros profesionales sanitarios.
El cuidado de tu cuerpo, ahora, a un solo clic.
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