Cómo actuar ante la fiebre infantil

Que el niño enferme es una de las mayores preocupaciones de padres y madres, a los que la fiebre infantil suele traer de cabeza. Sin embargo, a la hora de encarar estos episodios de fiebre en los más pequeños lo que los pediatras debemos enseñar a los padres es a convivir con la fiebre, no a luchar contra ella. Quitar la etiqueta de que la fiebre infantil es de por sí peligrosa y hacer ver a los progenitores que es al revés, puede ser beneficiosa. No hay que olvidar que el organismo necesita elevar su temperatura para combatir mejor las infecciones. No existe ninguna razón científica para bajar la fiebre alta a un niño, ni le va a pasar nada aunque tenga 40 grados. Eso sí, probablemente se encuentre mal con esa temperatura.

Así pues, el objetivo final no debe ser bajar la fiebre porque sí, sino mejorar el estado general del niño o niña enfermo. Habrá veces que no haya que medicarle porque con 39 está saltando y corriendo, y en otras que con 37,5 se encuentre mal y haya que darle algo. Llega aquí otra de las dudas que más preocupa a los progenitores: ¿es mejor el ibuprofeno o el paracetamol? ¿Qué hay de la eficacia de los supositorios?

A la hora de bajar la fiebre infantil, ¿ibuprofeno o paracetamol?

Tanto el ibuprofeno (Dalsy®, Neobrufén®, Algiasdín®, Cusialgil®) como el paracetamol (Apiretal®, Termalgil®, Gelocatil®, Febrectal®) son eficaces ante episodios de fiebre alta. La rapidez con la que bajan la temperatura corporal es parecida: efecto máximo en hora y media, son igual de potentes y la duración del efecto es similar. El ibuprofeno es más dulce, pero requiere una mayor cantidad y no debe emplearse en bebés de menos de tres meses. En cualquier caso, más importante que la fiebre es cómo se encuentre el niño. Si le baja bien con el antitérmico, mejora su estado general y el efecto le dura 6 horas, casi seguro que no le pasa nada importante.

 

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Tanto el paracetamol como el ibuprofeno pueden emplearse cada 4 horas, si fuera necesario. Ahora bien, si el efecto de la medicación no dura más de 4 horas la recomendación es que el pediatra examine al pequeño. Recuerda que el objetivo es que se encuentre mejor, no quitarle la fiebre. En los lactantes el paracetamol no se debe administrar más de cuatro veces al día durante más de dos días seguidos, ya que a estas edades el organismo aún no lo metaboliza bien y puede llegar a resultar tóxico para el hígado.

Sí conviene tener en cuenta que en caso de sobredosificación o intoxicación es mucho más seguro el ibuprofeno ya que son muy raros los efectos secundarios graves, incluso en dosis masivas. Además, no irrita los estómagos infantiles a no ser que se tome diariamente durante un tiempo prolongado.

Para bajar la fiebre al niño, ¿conviene alternar fármacos?

Una práctica muy común ante los episodios de fiebre infantil es la de alternar la medicación empleada. Sin embargo, esta práctica incrementa el riesgo de toxicidad y los progenitores controlan peor las dosis y la respuesta habitual del niño/a a la medicación. Por tanto, la recomendación es evitar la alternancia entre paracetamol e ibuprofeno. Si un medicamento funciona bien a la hora de ayudar a nuestro hijo o hija a superar el malestar que acompaña a la fiebre, ser fieles al mismo.

Jarabe o supositorio, ¿qué es más eficaz si el niño tiene fiebre?

A menudo padres y madres plantean en la consulta la duda de si es más eficaz el jarabe o el supositorio a la hora de medicar al niño. El supositorio es un remedio fácil si nuestro hijo o hija no se toma bien los jarabes. Pero tiene un serio inconveniente con respecto a su eficacia. El efecto depende de que se absorba a través de la circulación venosa en el recto, y el problema es que no siempre existe esta irrigación, de modo que habrá veces que no pase a la sangre y no le bajará la fiebre. Así que el supositorio sería el último recurso, a utilizar solo si el niño vomita y no admite la medicación oral.

Javier Cerero Pediatría IMQDr. Javier Cerero
Especialista en Pediatría de IMQ

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