Bajada de glucosa, ¿cuáles son sus síntomas?

En medicina, cuando la concentración de glucosa en sangre es más baja de lo normal recibe el nombre de hipoglucemia. La bajada de glucosa es un trastorno bastante común, ya que se cree que cualquier persona puede padecer alguno de los síntomas derivados de la falta de azúcar de forma puntual a lo largo de su vida. Asimismo, más del 90% de los pacientes diabéticos que se inyectan insulina y el 50% de los que usan hipoglucemiantes orales –también para tratar la diabetes– pueden sufrir un episodio de este tipo.

La falta de energía es la primera señal de su aparición, ya que la cantidad de glucosa a disposición del organismo (sistema nervioso…) es escasa. Aunque los síntomas varían de una persona a otra, los más comunes son el adormecimiento y el cansancio. Además, a menudo genera una transpiración fría o la piel más pálida. Por otro lado, la bajada de glucosa puede ir acompañada de nerviosismo, mal humor, visión borrosa y sensación de temblor en manos y pies.

Si la hipoglucemia no se corrige, seguirán otras sensaciones como:

Para quien observa, la persona diabética con una reacción de insulina parece frecuentemente confusa y poco cooperativa. No obstante, lo peor es la escasez de coordinación que presenta. En los casos extremos puede perder el conocimiento y sufrir convulsiones, sobre todo en niños y niñas.

¿Qué hacer ante una bajada de glucosa?

Por tanto, toda persona que sufra alguno de estos síntomas asociados a la hipoglucemia persistente (duración de más de 20-30 minutos) o frecuente (más de dos episodios sintomáticos a lo largo de su vida) debería solicitar una consulta con un médico. En el caso de las personas con diabetes, tendrán que contactar con su facultativo para ajustar la medicación que tengan de base.

Según cada caso, el especialista someterá a una serie de pruebas a la persona con glucosa baja para llegar a un diagnóstico. La mayor parte de ellas suele consistir en una valoración seriada de la glucemia capilar (test rápido de glucosa en el dedo) en diferentes circunstancias de ayuno. Incluso puede requerirse el llamado ‘ingreso programado’ para provocar una hipoglucemia controlada. En este punto, conviene resaltar la importancia del índice glucémico para las personas diabéticas. Este indicador, si es elevado, implica una rápida absorción de los azúcares y almidones que contienen los alimentos, mientras que si es bajo revela una absorción pausada.

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En casi todos los casos, la ingesta de un terrón de azúcar aliviará los síntomas de la hipoglucemia en 10 o 15 minutos. También se puede tomar un vaso de zumo de naranja, una bebida templada que contenga azúcar, un bombón o un trozo de pastel. Si no desaparecen, se debe consumir otra vez algo dulce. Cuando los síntomas se hayan calmado, hay que comer más para prevenir una recaída. De todas formas, si aparece inconsciencia será necesario administrar una inyección de glucosa endovenosa. Por ello, como precaución las personas diabéticas deben llevar una cadena o brazalete que identifique su enfermedad.

Cinco consejos para evitar una bajada de glucosa

  • Evitar el ayuno prolongado y dietas pobres en hidratos de carbono, sobre todo por la noche.
  • Se aconseja llevar alimentos y bebidas energéticas en el caso de realizar una actividad física.
  • Ofrecer líquidos azucarados al niño mal comedor o enfermo.
  • Disciplina rígida en la pauta medicamentosa del paciente diabético.
  • Tan sólo en algunos casos de problemas metabólicos se requerirán dietas especiales, y si se padecen ciertos tumores se aplicarán otras terapias más específicas y personalizadas, prescritas por el facultativo.

Causas por las que la glucosa baja

  • Dosis de insulina o hipoglucemiantes demasiado altas.
  • Saltarse una o varias comidas (la causa más frecuente en niños y niñas).
  • Ejercicio físico prolongado o intenso (la llamada ‘pájara’ de los ciclistas).
  • En las personas no diabéticas, las circunstancias que pueden producir hipoglucemia incluyen además ciertos tipos de tumores (pancreáticos, como el insulinoma, gástricos, pulmonares…), la ingestión excesiva de alcohol o el comer escasos hidratos de carbono.

Ansiedad e hipoglucemia reactiva

Aunque al hablar de hipoglucemia se piensa sobre todo en pacientes diabéticos, existen casos en los que sin sufrir esta enfermedad también aparece esta bajada de glucosa, llamada hipoglucemia reactiva. Por lo general, este síndrome es más frecuente en adultos jóvenes, más concretamente en mujeres. Así, el nivel de glucosa en sangre sube después de las comidas y tiene un descenso significativamente más bajo de lo normal entre dos y cinco horas después.

Los síntomas de la hipoglucemia reactiva están ligados al sistema nervioso. De hecho, en algunas ocasiones puede no ser diagnosticado en consulta al confundirse con un trastorno de ansiedad, recomendándole al paciente fármacos ansiolíticos o la visita a un psicólogo. Cabe subrayar que mientras la hipoglucemia diabética se supera ingiriendo azúcar, la reactiva se combate tomando hidratos de carbono.

Ignacio Diez Lopez IMQIgnacio Díez López
Especialista en Pediatría y Endocrinología de IMQ

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